Alberto le da otra vida al Real Ávila

A.S.G.
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Alberto le da otra vida al Real Ávila - Foto: David Castro

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Real Ávila
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Gimnástica Segoviana
Finalizado
El portero encarnado sostiene a los encarnados en un 'clásico' que la Gimnástica Segoviana supo desnivelar a su favor y en el que se encontró con la gran actuación del cancerbero. Gol anulado en el descuento a Rubén

Ni para el Real Ávila ni para la Gimnástica Segoviana.El ‘clásico’ fue para Alberto Díaz. El madrileño ya se puso el traje de faena ante elZamora y ante la Segoviana se puso el de héroe. Porque el ex delRayoVallecano y ADMérida volvió a sostener al equipo encarnado desde la portería en un ‘clásico’ en el que los segovianos merecieron llevarse el triunfo pero en el que se toparon con el acierto del meta encarnado, los errores propios y la decisión del colegiado, que anuló en el descuento el 0-1 a RubénYubero por mano en el control –el jugador insistía en que le había golpeado en el estómago–  cuando perforaba la red en medio de la zozobra encarnada en una tarde en la que salieron las dos caras, la buena y la mala. Por momentos capaces de todo –hasta que aguantó RubénRamiro sobre el césped– terminaron con sofocos de última hora cuando la Segoviana quemó sus últimas balas en un partido en el que les será difícil entender cómo su eterno rival salió con vida del Adolfo Suárez.Porque los encarnados sobrevivieron a los de Manuel González para seguir mirando con el ceño fruncido a la cuarta plaza.Está lejos.Podría estarlo más si no fuera por Alberto Díaz.      
Tarde de emociones en el Adolfo Suárez y emocionante inicio de partido con una Gimnástica Segoviana que no quiso esperar. No especuló el equipo de Manuel González.Plagado de bajas  y tras varias jornadas sin tener claro su plan de juego, lo tuvo en un Adolfo Suárez al que salió a morder y en el que Ivi pudo inaugurar el marcador hasta en dos ocasiones en los primeros cuatro minutos de partido. Primero con una vaselina que Alberto supo desviar a córner, después en un gran centro de Quino desde la banda al que no llegó por apenas unos centímetros.
No le interesaba al equipo encarnado un partido a colmillo afilado, pero Rubén Ramiro no es un jugador de bajas pulsaciones. En cuanto pudo subirlas, el Real Ávila fue otro. Y del madrileño llegó la mejor oportunidad de los locales cuando el extremo se marchó de RubénYubero y su centro lo remataba fuera Ortiz –minuto 8– con todo a favor en el segundo palo cuando la grada ya cantaba gol. Sería la mejor del Ávila. A la postre la única.
Buscaba el balón el Real Ávila, sufría la Segoviana sin él. Lo sabían los encarnados, pero no era fácil. Apretaba arriba el equipo deManuel González, que no escatimaba esfuerzos en la presión. Arriesgaban los centrales en la salida de balón, se multiplicaba Peli en el centro del campo y todos buscaban a Rubén Ramiro. Con Juli anulado por Anel –la pelea estaba desnivelada desde el inicio– y SergioRamos y Ortiz muy justos de gasolina, todo pasaba por el extremo madrileño.
Tras la ebullición inicial se tomaron un descanso. Se tomaron ambos las pulsaciones y entendieron que quedaban demasiados minutos por delante. Y en el ‘impasse’ Dani Calleja –minuto 26– a punto estuvo de conseguir el 0-1 cuando su centro al área se envenenó, obligando a Alberto a rectificar para impedir que el cuero se colara junto al palo. Nuevo susto para los encarnados.
La ocasión reactivó a los segovianos.Necesitaba reactivarse el Real Ávila, que pasaba por momentos de imprecisión.Les faltaba el último pase. Se desesperaba el equipo de Jonathan Prado ante la falta de espacios. Manu, Domingo y Quino secaban a SergioRamos, Ortiz y Toni Miguel. Demasiado pase atrás, demasiado juego en horizontal. No encontraba por dónde el equipo del Adolfo Suárez, que volvería a encontrar la vía de RubénRamiro en el último momento de la primera mitad cuando el madrileño entraba en el área y Rubén Yubero le zancadilleaba. El madrileño quiso seguir. De haberse tirado, penalti claro. Le faltó picardía al ‘7’.
Volvía el duelo al césped tras el paso por los vestuarios.No fue la misma puesta en escena. Menos bulliciosa entre los segovianos, más sólida entre los encarnados, que querían parecerse a sí mismos. Dieron paso adelante, buscando personalidad. Ahora era la Segoviana a la que se la bajaba el telón. Porque los encarnados empezaban a volcar el partido a su terreno, aunque sin inquietar los dominios de Facundo. Empezaban a sumar los locales cuando la lesión de Rubén Ramiro dejó al equipo sin su mejor en arma en ataque. Entró Javi de Mesa, pero 40 días fuera de los terrenos de juego es demasiado. Como demasiado era el tiempo que quedaba por delante.
 Con la marcha de Rubén Ramiro volvió a crecer la Segoviana. Había sido el mejor de los encarnados en la primera mitad y apareció con una gran parada en la segunda –minuto 63– Alberto se lanzaba a una mano para blocar contra el suelo el disparo de DaniArribas, que quiso buscar el segundo palo. Poco después lo intentaría de cabeza.Fácil y a las manos de Alberto.
Sin Rubén Ramiro perdió el Real Ávila salida, intimidación y  su mejor recurso ofensivo.  Buscó un nuevo recurso Jonathan con la salida de Vila, pero el acierto fue el cambio de Gómez por Ivi. Con el delantero, se animó de nuevo la Segoviana, que saboreó el 0-1 cuando Dani Arribas, tras una gran triangulación en la frontal, se plantó –minuto 72–  ante Alberto, que le achicó los espacios para blocar con el cuerpo el disparo del segoviano.
Se desesperaba la Segoviana, que se encontró con una doble ocasión –minuto 73– a saque de córner cuando Adrián y Domingo no llegaron a rematar con claridad en el área pequeña en una sucesión de rechaces.ElReal Ávila achicaba aguas. Hacia ya tiempo que se había parapetado en la frontal.  
Le faltaba el acierto a los segovianos, que se acercaban a los últimos diez minutos de partido en un asedio total sobre el área de los encarnados, incapaces de sacarse de encima a los segovianos. Pedía más Manuel González, consciente de que era su momento. Apretaba la Segoviana, sofocaba el Real Ávila un incendio tras otro. En una salida de Sergio Nieto por banda encontró respiro. Primero con un córner, después con una falta lateral que Sergio Ramos –minuto 85– pudo convertir el gol, pero el centro envenenado se estrelló en el larguero. Se vieron capaces en el último momento los encarnados, que quisieron sacar partido a la desesperación segoviana pero se encontrarían pidiendo la hora en una última jugada que pudo decidirlo todo. Porque Alberto –minuto 93– le debuto junto al palo el disparo a Gómez pero en el rechace Rubén Yubero lograba el 0-1. Lo anuló el colegiado por mano en el control. Imposible saberlo entre la nube de jugadores. No subió al marcador, aunque la Segoviana hizo méritos para ello.

 


«Lo normal hubiera sido la victoria de la Segoviana, pero esto es fútbol»
Con una doblen sensación por lo visto sobre el terreno de juego acabó JonathanPrado, entrenador del Real Ávila, después de haber visto una primera mitad en la que «hemos buscado un partido de control, sumar pases en esa zona de creación, llevar el balón a la gente de ataque.Hemos tenido una muy clara. Sin embargo hemos penalizado algunas pérdidas.La segunda parte se nos ha hecho más larga, nos han hecho sufrir mucho y ellos han tenido ocasiones claras, unas por errores nuestros y otros por sus aciertos. Al final lo más normal es que hubieran sacado la victoria pero esto es el fútbol y nos llevamos un empate».Un duelo en el que se esperaba esta Segoviana, «un equipo competitivo, que arriba te puede generar en cualquier acción peligro, pero hemos logrado dejar la portería a cero».Fue en un duelo en el que le gustó el partido de Ortiz, «de fuera a dentro» pero en el que tiene claro que había jugadores sin ritmo. «Lo que menos me ha gustado ha sido ese tramo final en el que nos ha costado controlar el partido, interrumpir el juego de la Segoviana y ellos nos han superado».Una segunda mitad en la que el entrenador encarnado tiene claro que la lesión de Rubén Ramiro «nos ha trastocado bastante», mucho más cuando Javi de Mesa llegaba al mismo después de 40 día en dique seco.