La educación pasa a hacerse on line

D.C
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La comunidad educativa acude a internet para que profesores y alumnos mantengan el contacto y la formación continúe mientras el coronavirussiga manteniendo los centros cerrados

Coronavirus- La educación pasa a hacerse on line

Con más de 25.000 alumnos sin clase, sumando colegios, institutos y universidades, la comunidad educativa abulense, como el resto de la sociedad, ha tenido que reinventarse para que la brutal crisis que está provocando el coronavirus no signifique una desconexión entre profesorado y alumnado que derive en una pérdida absoluta de la formación durante el tiempo que dure el cierre de los centros educativos.
Tanto la Universidad de Salamanca como la Universidad Católica de Ávila se han puesto a trabajar de inmediato para que internet se convierta en el aliado que haga posible esa conexión que permita continuar con la formación.
En la USAL, informó Isabel López, y con la vista puesta en que la situación puede volver a cambiar en cualquier momento, la iniciativa que se ha puesto en marcha es la de «poner en marcha el teletrabajo desde casa para dar servicio a los alumnos y atender las consultas que puedan hacer».
Con todos los centros cerrados y el mínimo de personal en ellos, añadió Isabel López, los «profesores están trabajando con sus alumnos de forma virtual, a través de la plataforma studium, en la cual se trabaja colgando materiales, colgando vídeos...». También son varios los profesores «que están en contacto con delegados de curso para facilitar materiales; cada profesor imparte esa enseñanza virtual a su manera, aunque hay unas pautas generales», algo lógico en unos centros donde «hay varias titulaciones y dobles grados, con cada asignatura diferente y los materiales también».
En esencia, el objetivo es que «los profesores estén en contacto permanente con sus alumnos, para que el cierre de la universidad no se convierta en un tiempo perdido, cambiando de alguna manera el sistema de evaluación continua por otro tipo de actividades».
Desde la Escuela de Educación y Turismo, además, se quiso transmitir «públicamente el agradecimiento a la comunidad china en Ávila, y especialmente a los estudiantes, porque están mostrando todo su apoyo a la dirección del centro y también donando material».
Los alumnos de la UCAV, explicaron desde el centro, «siguen su formación académica con normalidad gracias a sus más de diez años de experiencia en formación online», con una metodología que permite a los alumnos acceder al conocimiento desde cualquier lugar del mundo y en cualquier momento a través de cualquier dispositivo, al igual que a los profesores, quienes pueden impartir clase desde sus domicilios.
Todos los alumnos de la UCAV cuentan con «una plataforma que les permite participar en directo en todas las actividades docentes, y disponen de manuales de las asignaturas y materiales complementarios elaborados por los propios profesores». Además, «las clases de todas las asignaturas son grabadas que los alumnos pueden ver en diferido, adaptándose a sus necesidades y disponibilidad», a lo que se añade «una mediateca donde los alumnos podrán buscar las clases por asignatura y tema, así como por conceptos y palabras clave para poner a su alcance los contenidos en los que deseen profundizar».
Las clases «continúan en directo y con normalidad a través de las aulas virtuales de la plataforma Blackboard y quedan grabadas, postproducidas y colgadas en la plataforma a disposición de todos los alumnos. Eso quiere decir que pueden acceder a ellas en cualquier momento y buscar en la mediateca por palabras claves para encontrar el contenido de clases con esa materia que busquen».
Todo su personal teletrabaja, también el centro de proceso de datos, que está dando soporte a toda la comunidad universitaria para cualquier incidencia.
Institutos. También los profesores de los institutos han tenido que reinventarse para hacer posible que los alumnos sigan conectados con ellos tras el cierre de los centros, una tarea que se hace a través de los cauces que cada docente ha establecido con ayuda de los institutos y que se hace en parte siguiendo las directrices dadas por la Inspección educativa.
David Ferrer, profesor de instituto, comentaba que, en paralelo con las dificultades que pueda plantear esta revolución provocada por el coronavirus, ha descubierto entre los jóvenes «una notable motivación para superar esta situación novedosa… El cierre de los institutos se ofrece como un reto que puede ser estimulante dentro del gran problema que supone, y que no puede hacernos olvidar que el contacto día a día en las clases, que esperemos que se recupere pronto, es lo principal».
Algo parecido ocurre en los colegios abulenses, cuyos profesores mantienen contacto con los padres de los alumnos a través de diferentes formas de comunicación para que los alumnos puedan continuar desarrollando en parte la programación educativa que el cierre de los centros ha cortado.



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