«Los libros deben aportar algo positivo»

D.C
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El escritor y dibujante Domingo del Prado pasó por el ciclo El Donoso escrutinio para hablar de los 'amigos' que más le han marcado a lo largo de su vida como lector y creador

Domingo del Prado, dibujante y escritor (fundamentalmente de libros para jóvenes lectores) leonés afincado desde hace muchos años en Ávila, protagonizó la penúltima cita del VI ciclo de conferencias El Donoso escrutinio que coordina José María Muñoz Quirós, un encuentro para hablar de algunos de los títulos que más le han marcado (y que por tanto salvaría de una hipotética quema) que se planteó «como una charla personal considerando a los libros como mis amigos, mis amistades a lo largo de mi vida, y aclarando que hay muchos amigos y que no se pueden seleccionar todos», una selección que llevó a cabo de forma «un poco donosa, que viene de donaire, de diversión y de sonrisa».
Los ‘amigos’ que quiso compartir con su auditorio los repartió Domingo del Prado entre «varios apartados o capítulos», comenzando por «los años de mi infancia, aquellos primeros libros sin ilustraciones de una escuela de pueblo pobre donde había poco pero que me engancharon a leer», para pasar luego a «los títulos que me marcaron en la adolescencia», destacando entre ellos «La vida sale al encuentro, de José Luis Martín Vigil, un libro que a los que tenemos más años nos marcó mucho porque trata de un adolescente y yo lo leí en su momento oportuno, cuando tenía los mismos años que el protagonista, cuando estaba en un internado como él, cuando surge el primer amor platónico, etc».
Desde allí saltó a un apartado que llenaron «los amigos más viejos’, los que a lo largo de mi vida han charlado conmigo, porque yo concibo al libro como un amigo con el que dialogas, con el que charlas, el que te cuenta cosas, etc», capítulo en el que hizo sobresalir  «algunos clásicos que me han marcado, como a tantos otros, y destacando, por supuesto, a los abulenses Teresa de Jesús y Juan de la Cruz, que no podrían faltar en un donoso escrutinio en Ávila».