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La cuna de la Constitución, para la Junta Nacional del PP

I.Camarero Jiménez
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Pablo Casado elige Gredos, lugar de reunión de los padres de la Carta Magna, para defender la vigencia de este texto y celebrar sus tres años al frente de un PP unido, aglutinando el centro derecha y siendo el único capaz de hacer frente a Sánchez

La cuna de la Constitución, para la Junta Nacional del PP

Rodeado por el Comité de Dirección del PP y en el Parador Nacional de Gredos, lugar en el que se reunieron los padres de la Constitución del 78, el presidente de los ‘populares’, Pablo Casado, conmemoró sus tres años al frente de un partido «al que pertenecieron cuatro de esos padres de la Constitución», decía enumerando a  Manuel Fraga, Gabriel Cisneros, Herrero de Miñón y Pérez Llorca.

Desde la terraza de tan emblemático lugar se dirigió Casado a la Junta Directiva Nacional popular, reunida eso sí de manera telemática dadas las vigentes restricciones del la covid-19.

Ni la fecha era al azar pues Casado cumplía esos tres años como el presidente del partido, ni el lugar tampoco, pues los valores y vigencia de la Constitución tuvo a bien ponerlos de manifiesto en más de una ocasión durante su discurso. Coincide además el encuentro con la última publicación de encuestas que dan al PP como vencedor en caso de celebrarse elecciones. Y eso es algo que estimaba Casado tenía que ocurrir, la convocatoria de Comicios Generales por parte del presidente Pedro Sánchez y más tras el revés judicial sufrido con motivo de la pandemia y el estado de alarma por parte del Tribunal Constitucional. 

Ahora bien dijo que esa convocatoria de elecciones la habría hecho «un gobierno serio», dejando entrever ya ahí las críticas que vendrían a continuación a un ejecutivo de Sánchez al que acusó de empezar el mandato como un barco pirata, por los socios de los que está rodeado, y de estar en la actualidad «a la deriva».Fueron muchos los miembros del Comité de Dirección que se dieron cita en Gredos. Allí se pudo ver incluso antes de que llegara Casado, a Teodoro García Egea, a Ana Pastor,a Cuca Gamarra, Ana Beltrán, Antonio Pablo González Terol, María Elvira Rodríguez, Pablo Montesinos, Jaime de Olano, Javier Maroto, Belén Hoyo o Dolors Montserrat, entre otros. 

En varias ocasiones de la intervención de Pablo Casado, los aplausos de todos ellos interrumpieron a un líder sobre el que este miércoles cerraban filas y con el que mostraban la imagen de unión lograda en estos tres años de trabajo y teniendo en cuenta que partían como tercera fuerza política entonces. «Hemos recuperado la hegemonía del centro derecha» un trabajo para el que decía eligieron el camino difícil y para que los españoles puedan elegir además ahora entre «la buena y la mala política». Firme dijo «que no intenten sustituirnos» y aseguró que han sido capaces de reconstruir el centro derecha para no captar un voto por descarte y consolidar su liderazgo «frente al desgobierno» y ante la crisis que auguraba va a dejar pedro Sánchez además de un laberinto institucional. El peor gobierno, el más radical, caracterizado por los engaños de Sánchez, fueron algunas de las acepciones usadas  por Pablo Casado en referencia al actual gobierno de España que ha sido «capaz de pactar con quien nadie lo hubiera hecho». Incompetente, arrogante, marcado por los juegos de sombras, no ahorró en descalificaciones porque fue la intervención de Casado, ante todo crítica con Pedro Sánchez, que, por otro lado, aplaudió los logros de la transición, la vigencia de la Constitución, la defensa de la Monarquía Parlamentaria como forma de gobierno y con un Felipe VIdel que alabó su labor.

Recordó y desglosó los pactos que desde su partido han propuesto al gobierno de Sánchez en unos tiempos marcados por la pandemia y que el presidente del gobierno ha rechazado decía,  para avanzar que cuando recuperen el gobierno a través de las urnas tienen ya las medidas necesarias para devolver a la sociedad España y hacerlo en las mejores condiciones, pues entendía que de Sánchez van a heredar sólo crisis. Una crisis que consideraba Casado que Sánchez ha usado «para medrar y para aferrarse al poder». 

Frente a ello, la «oposición leal del» PP frente a un gobierno radicalizado que no está dispuesto al diálogo y al acuerdo o que «ocultó negligentemente la pandemia dos meses después de llegar al Gobierno»

Comenzó su intervención el presidente de los populares recordando a las 100.000 víctimas de la pandemia, a los cinco millones de desempleados y a los dos millones de personas en las ‘colas del hambre’, además de rescatando a los padres de la Constitución en el lugar en el que se gestó la Carta Magna, que partía de posiciones políticas distantes y en donde debatieron más de 1.000 enmiendas, decía Casado. La Transición dijo «no fue el triunfo de unos sobre otros».

Dede el Parador pidió «no desenterrar las heridas, ni descoser el perdón» y menos por el interés de dividir una sociedad y polarizarla, aseguraba en los inicios. También quiso mostrar Casado el orgullo de ser herederos de aquella época y, por último, de los tres años en los que él ha estado al frente del partido afirmó que éste sale renovado y reforzado con arrolladoras victorias, con recuperación de grandes alcaldías...

A partir de ahora se comprometía a reformar y entre otras cosas a que «sean los jueces los que elijan a los jueces y a que los políticos saquen la mano de la justicia», mostrándose firmes en la defensa de los principios de la Constitución  y los de Europa pues de otro modo debilitan instituciones y se ponen en riesgo los fondos europeos.

Un nuevo modelo ante un gobierno de Sánchez que «es el pasado» y para el que quiere que la sociedad cuente. Todo a través de l reformismo «que es el sistema operativo de la sociedad para que ésta pueda progresar»