Oli y Mayorga, de nuevo de amarillo

A.S.G.
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El central y el delantero dejarán el Real Ávila para convertirse en los primeros fichajes del Colegios Diocesanos, donde volverán a ponerse a las órdenes de Somoza

Oli y Mayorga, de nuevo de amarillo - Foto: Silvia Rincón García

Oli y Mayorga volverán a vestir la elástica amarilla del Colegios Diocesanos y de nuevo lo harán a las órdenes de José Alberto Fernández Somoza, el entrenador con el que terminaron por convertirse en dos de las piezas más cotizadas de la cantera abulense. Los dos jugadores tomarán el ‘puente aéreo’, del Adolfo Suárez al Sancti Spíritu, donde se convertirán en los primeros fichajes del equipo colegial de cara a la 2020-2021, en la que el Colegios Diocesanos debutará en la Tercera División. Han dado vía libre desde el Real Ávila a la salida de dos jugadores que llegaron hace apenas un par de años (2017 y 2018 respectivamente) a la que fue su primera casa. Canteranos encarnados –formaron parte del Real Ávila en la Regional Infantil– el fútbol les llevó al Diocesanos, donde terminaron de confirmarse como dos de las mejores promesas del fútbol abulense en la División de Honor, donde formaron parte del equipo que por primera vez en la historia del fútbol local lograba la permanencia en la categoría. Sin embargo en estos años ninguno de los dos ha conseguido hacerse con un hueco fijo en un equipo del que se despedirán para convertirse en dos pilares de un Colegios Diocesanos –a partir de ahora el club deberá oficializar su llegada– que sigue construyendo su nuevo proyecto para su debut en la Tercera División.   
Se convertía Oli –Óliver Lancaster– en el primer fichaje del Real Ávila en el verano del 2017. Junto con el propio Mayorga, Pablo Negro, Raúl, Nacho o Diego Pérez, el central era una de las piezas más cotizadas del equipo de José Alberto Fernández Somoza. Y su salto de Juveniles a Tercera lo daba en el Real Ávila, su casa, donde había comenzado su formación antes de saltar a las filas de un Diocesanos (también estuvo en el Santa Marta) donde la completaría. Tres temporadas ha vestido la encarnada. De más a menos. Si en su primer año era un habitual en el once inicial tanto a las órdenes de César Jiménez como de Miñambres, en las dos siguientes temporadas pasó a un segundo plano. Siempre estaba ahí, pero siempre terminaban tapándole Garretas, Piscu, Rafa Álvarez o incluso un Llorián reconvertido a central. Ya estuvo cerca de salir el curso pasado, cuando la falta de minutos empezaba a ser un evidente peligro para su progresión. Una salida que llega definitivamente en el presente. Su titularidad en el equipo de Somoza será indiscutible.
Reforzará la defensa el equipo colegial y el ataque, donde siguen trabajando en la renovación de Vila, fichaje el pasado mercado de invierno tras la lesión de Vicente. Mientras cierran el puesto del ‘9’ volverán a vestir de amarillo a Sergio Mayorga, cuya historia camina de manera muy pareja a la que Oli, aunque en su caso con una parada intermedia, la Cebrereña. Destacó el atacante –puede actuar de enganche, en banda e incluso en casos de necesidad de delantero– en su paso por juveniles. Pieza incuestionable en el once de Somoza en la División de Honor, su debut en la Tercera División sería en El Mancho Ángel Sastre. Se lo llevó Pepe García a Cebreros (2017-2018), donde su buena campaña le llevaría de regreso a un Adolfo Suárez en el verano del 2018 en un camino que también recorrería junto a Juli. Dos cursos en el Adolfo Suárez (18-19 y 19-20) pero falta de continuidad. Se esperaba que éste fuera su año. «Tengo planes para él» decía Jonathan Prado en el regreso al césped del jugador, cuya lesión con la Selección de Castilla y León UEFA en junio de 2019 fue clave en un curso que comenzó desde el banquillo. Pocos minutos, pocas opciones y finalmente una puerta de salida abierta que le llevará de nuevo al Diocesanos.
Dos nombres que aparecían entre los objetivos del Colegios Diocesanos cuando el ascenso a Tercera se convirtió en una realidad. Dos jugadores de la confianza de Somoza, que puso su ojos en ellos con el ascenso. Y volverá a tenerlos en la 2020-21 tras quedar libres de un Real Ávila donde estos años no han conseguido encontrar el hueco que buscaban ellos e incluso deseaba el propio club cuando les recuperó para el Adolfo Suárez, donde en breve aterrizará un nuevo central.