Un honor compartido con el Rey, Santa Teresa o Adolfo Suárez

E.Carretero
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La Medalla de la Ciudad, máxima distinción que otorga el Ayuntamiento de Ávila, se ha concedido hasta en quince ocasiones en su categoría de Oro y en ocho, en la de Plata

Un honor compartido con el Rey, Santa Teresa o Adolfo Suárez

La Asociación Española Contra el Cáncer de Ávila (AECC) puede presumir desde ayer de contar con la Medalla de Oro de la Ciudad, la máxima distinción del Ayuntamiento de Ávila que se otorga a quienes «de manera excepcional y singular han prestado un servicio extraordinario a la ciudad que ha redundado en beneficio general de los abulenses», como así ocurre con la AECC. También a quienes por sus obras, actividades o servicios a favor de la ciudad hayan destacado notoriamente o a quienes en su labor profesional, cultural, literaria, política o artística, entre otras, hayan tenido siempre la imagen y referencia constante de Ávila, de manera que hayan contribuido a ensalzar a esta ciudad y divulgar su patrimonio, su historia y su imagen fuera de sus fronteras, a nivel nacional o internacional, tal y como establece el Reglamento de Honores y Distinciones del Excelentísimo Ayuntamiento de Ávila.
Y justamente por tratarse de un reconocimiento extraordinario, el más relevante de los que puede otorgar este Ayuntamiento, son pocos los ‘afortunados’ que pueden presumir de una distinción que, sumando la de ayer, solo se ha entregado en quince ocasiones.
Si bien es cierto que el actual Reglamento de Honores y Distinciones del Ayuntamiento de Ávila es del año 2003 también lo es que con anterioridad a esa fecha la ciudad ya había otorgado en varias ocasiones su máxima distinción que se entregó por primera vez en 1960, en este caso a  José Luis Arrese y Magra, quien fuera ministro de Vivienda de Franco. No fue el único ministro de la época que recibió esta distinción que tres años después se otorgó a Jorge Vigón Suero-Díaz, responsable en este caso de la cartera de Obras Públicas.
Entre las muchas distinciones que ostenta también puede presumir el rey emérito de poseer la Medalla de Oro de la Ciudad de Ávila que siendo aún príncipe se le concedió en un pleno celebrado el 13 de mayo de 1975. Ese mismo año el Ayuntamiento de Ávila concedió otras dos Medallas de Oro, en este caso a la Academia de Intendencia, y tras una decisión plenaria aprobada el 31 de julio, y también a Fernando Herrero Tejedor, quien fuera ex gobernador civil de Ávila entre los años 1955 y 1956.
Claudio Sánchez-Albornoz es otro de los ilustres condecorados con esta extraordinaria distinción. A él el Ayuntamiento de Ávila se la otorgó en una sesión plenaria celebrada el 13 de mayo de 1980 en la que, ya como Rey, la ciudad de Ávila volvió a conceder la Medalla de Oro a Juan Carlos de Borbón.
En 1981, concretamente en un pleno celebrado el 24 de abril, el Ayuntamiento de Ávila otorgaba este reconocimiento a Adolfo Suárez y el 10 de octubre de 1998 a otra de las abulenses más ilustres, en este caso a Santa Teresa, que es, hasta el momento, la única mujer que a título personal ostenta esta distinción en su categoría de Oro.
Tras varios reconocimientos a personas particulares el 19 de diciembre de 2003 el Consistorio abulense otorgaba la Medalla de Oro al Centro de Formación de la Dirección General de Policía y dos años después, a Las Edades del Hombre cuya exposición un año antes había recalado en la Catedral abulense. También en 2005 la Escuela de Educación y Turismo de la Universidad de Salamanca en Ávila pasaba a formar parte de los ilustres que pueden presumir de contar con la Medalla de Oro de la Ciudad, máxima distinción que también ostentan la Hermandad de Donantes de Sangre, a quien la Junta de Gobierno Local se la otorgó el 7 de septiembre de 2006, y Cruz Roja Española, en este caso tras una decisión plenaria adoptada el 26 de julio de 2010 y que recibió este reconocimiento en un pleno extraordinario celebrado en el auditorio municipal de San Francisco  el 20 de enero de 2011.
ocho de plata. La Medalla de la Ciudad tiene una doble categoría y puede ser de Oro o Plata «en función de la índole y trascendencia de los méritos y servicios estimados en función del beneficio u honor que haya supuesto para la ciudad y las particulares circunstancias de la persona o entidad objeto de la condecoración propuesta». Así, mientras que de Oro hasta el momento se han concedido quince distinciones de este tipo, de Plata han sido ocho hasta la fecha, siendo la célebre maestra Vicenta Manzanedo la primera en obtener este reconocimiento en el año 1942. Pasaron casi dos décadas hasta que se entregó de nuevo una Medalla de Plata, en este caso a la extinta  Caja de Ahorros de Ávila y tras la decisión adoptada en el Pleno del 19 enero de 1961.
Florentino Briones Blanco, director general de Obras Hidráulicas, fue el tercer distinguido con este reconocimiento que se le otorgó en el Pleno del 21 de julio de 1963. Tres años después la recibirían  José y Manuel Sánchez García, Hijos de Isabelo Sánchez y La Flor de Castilla, en este caso tras aprobarse en la sesión plenaria del 17 de abril de 1966, mismo año en el que se condecoró con esta distinción a Miguel Ángel García Lomas, director general de Arquitectura.
En 1968 la Medalla de Plata de la Ciudad de Ávila se otorgaba a Seguros Mutuos de Ávila y a  José Fariña Ferreño, ex director gerente del Banco de Crédito Local de España, en el Pleno del 30 de enero de 1973.  
El Colegio Diocesano fue el último en recibir la Medalla de la Ciudad en su categoría de Plata, reconocimiento que se le otorgó en el Pleno del 23 de abril de 1976.