«Tras la crisis sanitaria, la recuperación llegará pronto»

D. Rodríguez (Ical)
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Entrevista con Enrique Cabero, presidente del Consejo Económico y Social (CES) de Castilla y León

El salmantino Enrique Cabero, presidente del CES. - Foto: Miriam Chacón (Ical)

El presidente del Consejo Económico y Social (CES) de Castilla y León, Enrique Cabero, destaca que la crisis del coronavirus «ha puesto de relieve las carencias» en la atención sanitaria y social y exige un estrategia de reconstrucción justa consensuada que refuerce los servicios básicos del estado social de derecho.
¿Qué papel debe jugar el CES en la nueva realidad tras la pandemia?
El CES debe ser una institución relevante para el proceso de reconstrucción de la Comunidad y ofrecemos ese cauce de participación, propuesta y asesoramiento que la ley nos otorga. En el informe anual incorporaremos propuestas para reconstrucción porque se da una circunstancia especial. Nuestra función es favorecer los acuerdos, tanto político como en el Diálogo Social.
¿Se ha gestionado bien la crisis?
Hacer un análisis a posteriori siempre es más fácil. Estamos ante una enfermedad nueva, con muchas dudas desde el punto de vista científico y médico. Todavía queda mucho por saber y muchas preguntas que contestar. La Organización Mundial de la Salud declara pandemia el 11 de marzo y el Gobierno, el estado de alarma el 14. ¿Podría haberse dado una respuesta internacional antes?, pues sí, pero las circunstancias han sido muy difíciles. Las medidas que se han ido adoptando son las recomendadas por los expertos. Como respuesta inmediata creo que no había otra salida que el confinamiento.
Existe controversia sobre la necesidad del estado de alarma, ¿qué opina usted como experto en Derecho?
La ley contempla el estado de alarma en caso de epidemias graves como ésta. Creo que no había otra vía desde el punto de vista de la emergencia sanitaria en el planteamiento constitucional, igual que es muy importante el estado de alarma en la gestión de la desescalada y nueva normalidad. Es complicado articularlo constitucionalmente de otra manera, probablemente no se pueda.
¿Pero es partidario de que se mantenga en el tiempo?
Se debe hacer un esfuerzo para poder dotar de un marco normativo a la convivencia con el coronavirus, salvo que se resuelva médicamente de manera rápida. Tampoco es necesario estar en pemanente estado de alarma. Sí al estado de alarma para gestionar la situación, pero no necesariamente para todo. Es bueno tener un marco normativo pensando en que no haya ningún rebrote.
¿Está de acuerdo con la dicotomía crisis sanitaria versus económica y social que algunos plantean?
No. Es fundamental resolver ambas coordinadamente. Si no se soluciona la sanitaria tampoco la otra, pero eso no significa que debamos esperar porque llegaríamos tarde. Hay que actuar en los dos planos conjunta y coordinadamente. Son inseparables. La crisis sanitaria hay que resolverla primero para proteger la vida y la salud, y si no se resuelve se puede agravar la económica y social.  
¿Cómo valora las medidas del Gobierno central?
Valoro los acuerdos del tripartito, pero algunos no tienen que estar vinculados al estado de alarma. Hay que separar las medidas en favor del empleo y las de supervivencia del tejido empresarial. Hay medidas laborales, como la flexibilización de suspensiones de contratos o los ertes, así como la liquidez. Pero todo ello requiere importante financiación publica.
¿Qué papel debe jugar Europa para evitar la quiebra de los estados?
Uno fundamental. Debe garantizar esa financiación para que la recuperación sea lo más rápida posible.
¿Qué le parece el clima de crispación política de los últimos días?
Nunca he creído en la crispación como instrumento de acción política y mucho menos en crisis tan graves. Es momento para presentar propuestas y analizarlas entre todos. Los ciudadanos debemos pedir a las organizaciones políticas, sindicales, empresariales y sociales un acuerdo democrático que garantice la salida de la crisis lo antes posible.
Sanidad y servicios sociales han cargado con la parte más amarga, con miles de muertos y damnificados, y denuncias de falta de recursos y personal. ¿Está de acuerdo?
Esta crisis ha puesto de relieve carencias que se suplían gracias a un esfuerzo de los profesionales sanitarios y de servicios sociales. La crisis ha venido a desbordar y no podemos dejar pasar más tiempo, hay que reforzarlos y hacerlo atractivo para que se queden a trabajar en la Comunidad. Junto a ellos, está la Seguridad Social, el sistema de dependencia y una renta mínima de ciudadanía. Son cinco pilares sobre los que se construyen otros como la educación.
¿Tiene el CES ya alguna estimación sobre el alcance de la crisis en la economía y el mercado laboral?
Es demasiado pronto. Todo dependerá de qué sucede con la crisis sanitaria. Si la vencemos pronto estoy seguro de que la economía se va a recuperar, porque no hay un problema estructural, como en la crisis anterior. No hay una quiebra del sistema productivo, sino de la demanda.  Por eso es fundamental la responsabilidad colectiva e individual, cada ciudadano podemos contribuir a que se resuelva.
¿Puede suponer una oportunidad de impulso territorial para CyL?
La gran acumulación de muchas empresas en poco espacio, como en Madrid, es muy peligrosa y se ha visto. Castilla y León es una gran alternativa por su dispersión territorial, y porque hay gente muy formada. Castilla y León es un paraíso para cualquier inversor y tiene más potencialidades de las que nos podamos imaginar.
¿Qué debemos aprender de la crisis?
Es fundamental que cuidemos mucho la democracia y la UE, así como todo lo relacionado con derechos e igualdad. Y eso se hace con servicios públicos de calidad. Por último, debemos cuidar a las empresas y las relaciones laborales.