'Un beso en la frente', contra la violencia de género

I.Camarero Jiménez
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'Un beso en la frente', contra la violencia de género

La catedrática de la USAL, Esther del Brío, con las ilustraciones de Pilar Vega convierten en exposición, que se puede visitar en el Monasterio de Santa Ana, un libro para luchar contra esta lacra

El Monasterio de Santa Ana acoge hasta que finalice marzo una exposición que busca concienciar contra la violencia de género. Son 19 paneles con ilustraciones en blanco y negro y de dos metros de altura que cuentan una dura historia, aunque adelantamos que con final feliz sobre esta lacra social. Ayer el secretario de la delegación territorial José Luis Valverde daba la bienvenida a la autora, la catedrática de Economía Financiera de la USAL, Esther del Brío; a la ilustradora, Pilar Vega y a la vicerrectora de relaciones con los alumnos de la USAL, Ana Ríos. Fueron las dos primeras las que ejercieron de guías por esta muestra que tiene su punto de partida en un hecho real, "que no autobiográfico", decía la autora. Todo comienza con una mujer que entra casi obligada por un hombre en un coche mientras su madre, asustada, trata de impedirlo. A partir de ahí, imagínense.
Desde la delegación de la Junta en palabras de Valverde calificaba la exposición de «muy interesante» y consideraba que el hecho de acogerla en la sede de la delegación era «una muestra de apoyo a quien vive esta lacra».
Es la historia de Ana y Eva y se titula ‘Un beso en la frente’ un título cargado de simbolismo pues es ese beso que en teoría se da con especial cariño en un momento determinado y hacia las personas que amamos, pero en este caso es el beso que da un hombre, Víctor, a la mujer con la que después se casaría y con quien tendría a Eva, pero que no es más que el principio de una historia de violencia y de maltrato. De un maltrato que deja en coma a la mujer que le amaba y hace crecer la preocupación en los seres que realmente la quieren. Ahí entra de nuevo su madre, Gracia, su apoyo. Una mujer que en los paneles sólo aparece a retazos, con unas manos que apaciguan a la víctima y la llaman a sanar; y también a la pequeña Eva, bautizada con el nombre de la primera mujer y que muestra ya la esperanza de que pueda empezar la vida de cero.
Es la historia de un coma, pero de un coma que a la protagonista la impide moverse y abrir los ojos, pero en el que late una consciencia interior que al final la hace despertar para acudir en ayuda de la hija a la que el padre es capaz de mentir para atraerla hacia él y alejarla de la maltrecha madre. 
Una historia, por desgracia, como muchas, con un divorcio de por medio, con cumplimiento de condena pero también con excarcelación del reo y el regreso de nuevo del miedo. 
Lo dicho 19 paneles con mucho sentimiento, que en el fondo nacieron como un pensamiento interior, que después se convirtió en libro ilustrado y más tarde en exposición. De hecho recordaba la autora que es el primer libro que publica la Universidad de Salamanca que no es de carácter científico. Se han editado 2.500 ejemplares y se vende en Librerías, en Ávila sin ir más lejos en Letras y los  beneficios irán a parar a las víctimas de violencia de género.
Las bellas ilustraciones, sencillas pero cargadas de sentimientos y simbolismo corren a cargo de Pilar Vega, quien también acudió a una convocatoria  cuya única intención era acercar un tema de vital importancia de una forma que resultara atrayente a escolares y jóvenes. 
Por su parte la vicerrectora se mostraba especialmente orgullosa de un proyecto con el que se intenta educar desde la lectura a los jóvenes y sobre todo porque han colaborado en él diferentes servicios de la universidad para hacer frente a un problema especialmente preocupante.
La muestra se puede visitar de lunes a jueves en horario de 9 a 18,30 y viernes y sábado de 9 a 14 horas. Esta exposición «ha cruzado incluso el charco y ha llegado a Méjico donde la lacra de la violencia de género es aún mayor», también ha estado en el campus de Béjar de la Universidad de Salamanca y ahora llega a Ávila para después partir hacia el campus de Zamora.