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Remontada incompleta del Óbila en Orense

Área 11
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El Hereda Ávila Auténtica cae en la prórroga ante el Solgaleo, tras un choque en el que fue siempre a remolque

Remontada incompleta del Óbila en Orense - Foto: David Castro

Solgaleo Bosco Salesianos (24+19+21+6+10).

Cera (23), Blanco (9), Sima (8), Pereira (5), Guerra (27) -cinco inicial- Crujeiras (0), Vázquez (3), Rodríguez (3), Sequeiros (2).

Hereda Ávila Auténtica (16+16+29+9+8)

Herrera (32), Izquierdo (2), Alejo Rodríguez (8), Villalba (11), Vukcevic (8) -cinco inicial- Dagotto (0), García (11), Talamino (2), Guillermo Rodríguez (4).

Árbitros.

ELIO CLAVERÍA y ANXO MÉNDEZ.

Sin eliminados.

Parciales.

24-16/ 43-32/ 64-61/  70-70/80-78 .

INCIDENCIAS.

Partido aplazado de la jornada 1 de la Liga EBA. 

No pudo ser. La dupla formada por el base catalán Cera y el veterano pívot canario Guerra -sesenta puntos entre ambos- condenó a la derrota a un Hereda Ávila donde Ezequiel Herrera estuvo demasiado solo. Su demostración de talento, 32 puntos en su casilla, hizo que el equipo castellano forzara al menos la prórroga después de ir casi todo el encuentro a remolque, pero en el suplementario también los colegiados dejaron un par de decisiones polémicas que condenaron a los verderones a la derrota, sumando Salesianos Ourense su primer triunfo liguero.

Malas sensaciones en el juego de los abulenses en el primer periodo, sólo sujetados en el primer tramo de la contienda por el acierto anotador de Ezequiel Herrera. Los locales tenían un juego más coral, y las únicas ventajas de los verderones se registraron en el 4-5 de Vukcevic y el 6-7 de Herrera. Pronto los gallegos cogieron el mando en el electrónico gracias a la dirección y el desparpajo del joven base catalán Josep Cera, apenas 18 añitos de edad y un futuro muy prometedor.

Un buen robo de Alejo Rodrígues permitía la anotación sencilla de Herrera, pero el equipo no andaba fino, teniendo que pedir Carlos Osvaldo Gómez un tiempo a 2:15 con 18-14. Dos tiros libres de Mario García rompían la mala dinámica pero el equipo perdía de ocho, 24-16.

El segundo cuarto arrancaba con Cera dirigiendo y anotando en los locales con gran desparpajo. Mario García llevaba ahí la manija anotadora abulense, con una buena defensa individual de los visitantes. Pero pronto surgiría en el encuentro la figura del pívot local David Guerra, reboteando, haciéndose dueño de las pinturas e incluso con buena mano exterior. Defensa a toda cancha de Óbila con presión tratando de remontar, buen robo y anotación de Izquierdo pero respuesta ourensana en un parcial de 5-0. Herrera anotaba marcando los pasos para poner un 37-28, pero Guerra seguía inmisericorde recogiendo todos los balones escupidos por los aros y se llegaba al descanso con un 43-32 descorazonador.

Los verderones reaccionaron de  la mano del omnipresente  Herrera. Vukcevic abría un primer parcial de salida y ahora los tiros de Josep Cera ya no veían el aro de Óbila tan fácilmente. La defensa mejoraba y el equipo se acercaba (45-41), con una lesión del mencionado Cera en una entrada al aro que le tuvo varios minutos fuera del encuentro.

A base de triples Herrera acercaba al equipo abulense (49-47), pero Guerra respondía también más allá de la línea de tres puntos. En un trabajo lento pero constante, a partir de la mejoría en la defensa. Hereda Ávila Auténtica iba progresando hasta que Ezequiel Herrera robaba para irse a canasta en solitario y empatar a 58. Un nuevo partido. Incluso un triple de Villalba ponía arriba a los verderones, 58-61, pero Salesianos Ourense reaccionó con coraje para acabar el cuarto tres arriba con un 64-61.

El último periodo fue un carrusel de nervios y errores que queda plasmado en el marcador total de 6-9. Cera regresaba a la pista, Herrera abusaba a veces del balón -se puede pasar- y un gran rebote ofensivo de Guillermo Rodríguez ponía un apretado 66-63. Ahí el encuentro entró en un socavón terrorífico, cuatro minutos de correcalles, pérdidas y malos tiros sin que se moviera el marcador.

Mario García a 4:50 lo rompía con un tiro libre, y poco después anotando para empatar a 66. Una antideportiva a los locales permitía dos tiros libres de Vukcevic, 66-68, pero un rebote ofensivo clave de Guerra empataba de nuevo el luminoso. Restaban tres minutos pero las pérdidas eran constantes -pasos de Guillermo y fallo de Herrera bajo el aro ya en el último minuto-. El encuentro era una pura agonía, con Alejo y Villalba cargados con cuatro faltas. A siete segundos, Herrera recuperaba un rebote ofensivo y anotaba, pero tras el tiempo muerto de los locales, Josep Cera asumía responsabilidades con sus 18 años y tras entrar con valentía, anotaba a cuatro metros para empatar a 70. A la prórroga.

Guerra anotó un triplazo majestuoso en su arranque. En dos ataques seguidos los abulenses pisaban la línea, de banda y de fondo, poniendo en bandeja una renta para los gallegos que crecía gracias a Blanco en un valiente rebote ofensivo tras error de él mismo. Se alternaban las acciones de acierto ofensivo, con Herrera al timón del Óbila poniendo un 78-76 a 50 segundos del bocinazo. Blanco anotaba sólo uno de sus tiros libres y de nuevo Ezequiel recortaba, 79-78 a 7 segundos. Tras tiempo muerto y falta a Guerra, el canario sólo anotaba un tiro libre y en la última acción a la desesperada los colegiados indicaron pasos a Herrera. Tras unos momentos de nervios y dudas, al final no hubo nada más que hacer.