Triunfo a fuego lento

Área 11
-
Triunfo a fuego lento - Foto: Belén González

El Ávila Auténtica cocinó con paciencia la victoria en la complicada cancha del Aquimisa zamorano

A fuego lento. Así cocino la victoria el Ávila Auténtica Carrefour El Bulevar ante el Aquimisa Laboratorios Queso Zamorano en un derbi regional marcado por la máxima igualdad entre ambos contendientes y que se terminó decidiendo en un último cuarto repleto de intensidad. Tras ir todo el partido a remolque, los pupilos de Sergio Jiménez consiguieron lo más difícil en las postrimerías para encadenar un segundo triunfo consecutivo que sabe a gloria.
Afrontaba el encuentro en tierras zamoranas el equipo verderón con la firme intención de no poner tregua a las fantásticas sensaciones que dejaron en su último compromiso liguero, ante el Marín, y en el que por fin le salieron bien las cosas. Aun así, ante un rival con empaque como el CB Zamora, en segunda posición, habría que emplearse a fondo y tratar de conseguir algo positivo desde la defensa, ya que los de Saulo Hernández son muy temibles en el aspecto ofensivo.
Y en la primera mitad aunque hubo fases para todo, lo cierto es que el Óbila aguantó el arreón zamorano y evitó que rompiera el marcador, algo que intentó sobre todo en el segundo cuarto. En el primero y tras un inicio igualado, el Aquimisa Laboratorios logró situarse 12-4 cuando sólo se llevaban disputados cinco minutos. Pero un triplazo de Vázquez y otro de Ortiz de manera consecutiva pusieron tierra de por medio a la huida local.
Contraatacó el cuadro blanquiazul, volviéndose a escapar. Los de Sergio Jiménez no estaban del todo cómodos sobre la cancha, fallando situaciones claras de ataque y precipitándose en otras acciones que propiciaron que al final el marcador reflejara un 22-14 al término de la primera manga. Ocho puntos de desventaja para los abulenses que, sin embargo, recortaron en un segundo cuarto igual de emocionante y nivelado.
El segundo periodo comenzó con una canasta de García a la que rápidamente respondió el Aquimisa Laboratorios con un triple de Somogyi. Poco a poco los de casa parecían escaparse, aunque el Ávila Auténtica en ningún momento dejaba de insistir. Con todo, la máxima ventaja llegó en el ecuador del cuarto, con un 34-23 que obligaba a mejorar los números en ataque al conjunto abulense, que a partir de entonces se puso el mono de trabajo para encontrar la tecla y meterse nuevamente en el duelo.
Dejó de un lado los lanzamientos exteriores (sólo anotó 2 de 18 intentos) y comenzó a cocinar más los ataques, buscando el juego interior y encontrándolo. Y aunque a falta de poco menos de dos minutos para la llegada al descanso vencía el Zamora (37-28), dos canastas de Faye dejaron la distancia en únicamente cinco puntos (37-32). El senegalés fue el faro visitante, anotando 11 puntos (18 en todo el choque) y dominando el rebote con 8 de los 15 cosechados por su equipo en la primera mitad.
Al intermedio se llegó con el susto que dio Berni García cuando, en un rápido ataque a falta de un minuto, entró con todo y terminó cayendo mal sobre el parqué, recibiendo un golpe en la cabeza. Se tuvo que parar el juego unos instantes aunque finalmente el base verderón pudo levantarse por su propio pie ,y aplaudido por la grada, y tras ser asistido y descansar en el banquillo, volvió a salir a pista en la segunda mitad, donde fue clave para la remontada de los suyos.
Tras el paso por los vestuarios, la tendencia al alza del Óbila se prolongó en un tercer cuarto marcado por el buen hacer de las defensas y, sobre todo, de la mejoría visitante para llegar a la hora de la verdad con muchas opciones de victoria. Y es que a cada canasta abulense respondía un Zamora que vio peligrar su colchón cuando Vázquez con un gran triple y Cazorla, que sólo anotó el primero de dos tiros libres, situaron la contienda en un 42-41 transcurridos 26 minutos.
Los nervios se fueron instalando entre los integrantes del conjunto zamorano, que veían como a base de remar y remar, el Ávila Auténtica le comenzaba a comer la tostada. Un 2+1 de Ortiz situó el apretado 49-48 con el que se llegaría al último periodo y dejaba el parcial en un 12-16 que ponía de manifiesto la concentración con la que afrontó el tramo final el cuadro de Sergio Jiménez, que viviría un último parcial de auténtica locura.
Y es que después de muchos minutos a remolque, no fue hasta el 25 cuando al fin pudo ponerse dos arriba (54-56) en el electrónico. No fue definitivo ni mucho menos dado que el Zamora apretó, pero el acierto ante el aro no parecía estar de su lado. A 49 segundos el marcador era de 61-62. Mulero entonces probó un triple que no llegó al aro pero sí a Lawrence-Ricks, que no falló. Las prisas obvias locales hicieron el resto y la victoria, segunda consecutiva del Óbila, terminó cristalizando en Zamora.