Barcones defiende que reducir la velocidad es salvar vidas

SPC
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La delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, asiste al cambio de la última señal de velocidad de 100 por otra de 90 kilómetros por hora en la N-601, en La Pedraja de Portillo (Valladolid). - Foto: Ical

Virginia Barcones insiste en que se trata de una medida con la que España se homologa a la mayoría de países europeos

La limitación de 90 kilómetros por hora que mañana entra en vigor en todas las carreteras convencionales, afectará en Castilla y León a 3.300 de la red viaria -3.000 competencia del Estado y 300 de la Junta-, según confirmó hoy la delegada del Gobierno en la Comunidad, Virginia Barcones, que insistió en que se trata de una medida que solo busca salvar vidas y con la que España se homologa en materia de seguridad vial a la mayoría de países europeos.

Barcones, que reconoció en declaraciones recogidas por Ical que se incrementarán los controles de velocidad en estas vías, argumentó que de los 125 fallecidos en las carreteras de Castilla y León el pasado año, las carreteras convencionales se cobraron la vida de 85 personas -el 69 por ciento-. En este sentido, apuntó que el 39 por ciento de estos siniestros se producen por salidas de vías y el 32 por ciento por choques frontales.

La delegada del Gobierno también destacó que a excepción de Holanda y Suecia, los países con menos víctimas en carreteras convencionales y donde la velocidad máxima en vías con un carril en cada sentido está limitada a 80 kilómetros por hora, en la mayoría de los países europeos la velocidad en estas carreteras está limitada a 90.

Además, recalcó que está demostrado que la reducción de la velocidad provoca una reducción de las víctimas mortales en los accidentes en los que una velocidad inadecuada es condicionante, dado que circular a 90 kilómetros por hora, además de incrementar el campo de visión del conductor, provoca que la distancia de frenado se reduzca en 14 metros, hasta los 70, en lugar de los 84 de media de cuando se circula a cien por hora.

Barcones, que realizó estas declaraciones en la N-601, una de las carreteras afectadas por esta media, acompañada por la coordinadora regional de la Dirección General de Tráfico, Inmaculada Matías, y el teniente coronel jefe del Sector de Tráfico de la Guardia Civil en Castilla y León, Rafael Aparicio, también explicó que se han modificado en la Comunidad un total de 900 señales de tráfico para que aparezca el nuevo límite de velocidad, de las 800 corresponden a la red estatal.

Además, explicó que esta medida, “fundamentada en hechos objetivos”, se incluye en una estrategia que tiene como objetivo reducir el elevado número de accidentes mortales en las carreteras convencionales, y que también pasa por reformar los controles de velocidad por parte de la Guardia Civil para que la medida se cumpla, y por mejorar el diseño de la vía y por medidas que contribuyen a mejorar la seguridad como el pintado de doble línea para separación de los sentidos, las bandas rugosas en los laterales o la eliminación de cualquier tipo de obstáculos en los arcenes.

En el caso de camiones, furgones, autocaravanas de peso superior a 3.500 kilogramos, automóviles con remolque, vehículos articulados, así com los autobuses que no dispongan de cinturones de seguridad, la velocidad máxima en las carretera convencionales será de 80 kilómetros por hora.