El 32% de las empresas de Arévalo han recurrido a algún Erte

P.R.
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Se trata de autónomos y pymes, según recoge una encuesta realizada por la Cámara de Comercio e Industria entre 187 empresas

El 32% de las empresas de Arévalo han recurrido a algún Erte

El 32 por ciento de las empresas arevalenses han tenido que recurrir a un ERTE, como consecuencia de la crisis sanitaria generada por la pandemia del COVID-19. Este dato se desprende de una encuesta realizada por la Cámara de Comercio e Industria de Arévalo a 187 Pymes y autónomos de la ciudad. Otra de las conclusiones  obtenidas en esta consulta es que el 22 por ciento de las empresas consultadas seguirán como antes de la situación que ha generado el COVID-19
Esta encuesta, realizada por la  Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Arévalo se  ha realizado  a 187 empresas de la ciudad para conocer cómo les está afectando la crisis del coronavirus y saber también cuáles son sus principales demandas en estos momentos y durante la desescalada.
Entre las principales conclusiones se desprende que el 32% de las empresas han tenido que recurrir a ERTES y el 22% se plantea seguir su actividad empresarial como antes del COVID-19. Estos resultados, teniendo en cuenta que el  segmento de empresas encuestadas, el 80,6% son micropymes (de 1 a 5 trabajadores) que pertenecen a sectores del comercio -61,3%-, servicios -6,5%-, industria -12,9%- y hostelería - 6,5%-, otros -12,8%-
Los resultados concluyen que el 32% de los empresarios han tenido que reducir el número de empleados y que entre los aspectos en los que más se están viendo afectados sus negocios se encuentran la falta de suministros y/o materias primas, el cese temporal de actividad, principalmente en el sector servicios, la caída de la actividad de subcontratación –mantenimiento, servicios a terceros–, la ausencia de personal por necesidades de conciliación y los problemas de transportes de mercancías.
Otra medida por la que ha optado el 19% de las empresas encuestadas para hacer frente a la situación generada por la crisis del COVID-19 ha sido la implantación del teletrabajo. Se han tenido que enfrentar a un nuevo escenario digital para el que reconocen no haber estado lo suficientemente preparadas, pues han tenido que adaptar servidores, ampliar la conectividad, contratar VPNs y adquirir nuevos ordenadores para optimizar su labor y su productividad.
Respecto a transformar su negocio tradicional en on line, los encuestados reconocen necesitar formación y ayuda para implantar la digitalización y consideran que las pymes tienen menos posibilidades que otras de mayor tamaño.
Financiación. Respecto a obligaciones de pago que tiene que afrontar su empresa, las que más preocupan son los pagos a la Seguridad Social, los impuestos y a los proveedores. Consecuentemente, las medidas adicionales más reclamadas por las empresas de Arévalo a corto plazo serían las de reducir costes de Seguridad Social, facilitar, analizando los casos la exoneración de impuestos y fomentar ayudas para pagos esenciales de la empresa (alquiler, digitalización, gastos corrientes…)
Los encuestados, en un 65% se quejan de la falta de agilidad y de las trabas bancarias y burocráticas para acceder a préstamos ICO y, en muchos casos, les solicitan avales personales, lo que les descarta directamente del acceso a esas ayudas que se crearon, en teoría, para aportar liquidez inmediata.
En cuanto al ámbito local, el estudio pone de manifiesto que las empresas consideran que el Ayuntamiento podría aplazar o eliminar impuestos y tasas municipales y potenciar la hostelería y el comercio como sectores dinamizadores de la economía de la ciudad.