Presencialidad segura para los campus de la USAL

B.M
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Ricardo Rivero, rector de la Universidad de Salamanca, centro con presencia en Ávila, explicó que habrá planes de contingencia para cualquier escenario, con protección de la salud, seguridad y tecnología

Presencialidad segura para los campus de la USAL - Foto: David Castro

Presencialidad segura. Ese es el modelo por el que la Universidad de Salamanca (USAL) apuesta con claridad para el curso 2020/2021, según anunció el rector, Ricardo Rivero, como forma de trabajo para los diferentes campus. Y entre ellos se encuentra el abulense, donde la universidad salmantina cuenta con la Escuela Politécnica Superior y la Escuela Universitaria de Educación y Turismo, además de la Escuela Universitaria de Enfermería como centro adscrito. Centros que solo este curso acogen a unos 1.200 alumnos.
Para ellos, y el resto de estudiantes de la universidad, se aboga para el próximo curso por la presencialidad pero con refuerzo tecnológico y contando con los planes de contingencia y recursos necesarios para poder afrontar cualquiera de los escenarios posible pero sin olvidar «que lo que caracteriza a una universidad como la nuestra es la asistencia de estudiantes de toda España y todo el mundo y no queremos que un modelo alternativo on line que hemos asumido en un escenario como éste se convierta en algo permanente», aseguró Ricardo Rivero.
Esto no quiere decir que no se tengan que adoptar medidas, en especial de protección y distanciamiento y todo ello con un modelo de curso que estará fijado a finales de junio, para desplegar todas las medidas que sean necesarias durante el verano, antes del inicio de las clases. De esta manera no se perderá ese espíritu de la universidad como ese lugar de encuentro entre alumnos y profesores donde se comparte el conocimiento, insistió el rector de la Universidad de Salamanca. Esto se traduce en que toda la promoción del próximo curso estará basada en este planteamiento, en el que se defenderá la importancia del aula, complementada con los recursos tecnológicos y con todas las medidas de seguridad en los en los diferentes espacios (redistribución de espacios, control de aforo, EPIs, test). 
Para conseguirlo se trabajara en cinco ejes, comenzando con la protección de la salud, de modo que se trabajará  en la implantación de medidas sanitarias de cara al inicio de curso, además del distanciamiento, uso de mascarillas y otros elementos de seguridad. Se harán test a toda la plantilla y se ultimará el Protocolo de Respuesta Rápida en Vigilancia Epidemiológica.
Se vigilará la seguridad jurídica, de modo que los estudiantes conocerán las diferentes condiciones de docencia y evaluación, reforzando esa seguridad ante hipotéticas contingencias. Así, según vayan efectuando la matrícula, los alumnos sabrán cuáles serán las condiciones de adaptación a la docencia ante posibles situaciones sanitarias como la vivida este curso. Esto supone, por ejemplo, definir cómo se hará una evaluación alternativa.
La tecnología también es esencial y por eso se continuará reforzando y potenciando el campus virtual y habrá «inversiones importantes en este sentido en los próximos meses, poniéndonos a la altura de las circunstancias».
Respecto a la formación, se va a ofertar a toda la plantilla docente un programa de formación intensiva que se desarrollará en los próximos meses, antes del inicio del curso académico en paralelo a la adquisición de las tecnologías. Se avanzará con los planes de formación a partir del 10 de junio.
Y se completará con las personas, con una apuesta por un refuerzo de las plantillas, con profesores e investigadores jóvenes que puedan aportar su talento.