Un paseo exterior por la ciudad Patrimonio Mundial

E.C.B
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Regresó este domingo a la programación turística la visita guiada 'Ávila Patrimonio de la Humanidad', que ofrece una visión general de la ciudad y que durante los meses de julio y agosto podrá realizarse también los lunes, martes y viernes

Un paseo exterior por la ciudad Patrimonio Mundial - Foto: Isabel García

Una escapada rápida a Ávila muchas veces deja la miel en los labios del turista, que dispone de poco tiempo para descubrir los mayores tesoros que encierra esta ciudad no solo intramuros, sino también fuera del casco histórico. Y es que aunque esta ciudad es mundialmente conocida por la Muralla, es mucho más lo que la hacen acreedora del título de Patrimonio Mundial de la Unesco.
Y para ayudar a aquellos que vienen a pasar un día a la ciudad y quieren conocerla lo mejor posible, el Ayuntamiento cuenta dentro de su programación turística con la visita guiada ‘Ávila Patrimonio de la Humanidad’, que tradicionalmente se celebra coincidiendo con grandes puentes o festividades, no sólo en Ávila, sino en otras zonas vecinas del país, pero que tras estos meses de estado de alarma y de parón de toda la actividad turística, regresa ahora para quedarse dentro de la oferta municipal de rutas guiadas durante los meses de julio y agosto no solo los domingos por la mañana, como venía siendo habitual, sino también entre semana, pues como novedad se extiende a los lunes, martes y viernes de esos dos meses centrales del verano, en horario vespertino, a partir de las 20,00 horas, con el objetivo de que el turista permanezca más tiempo y pernocte en la ciudad.
Este último domingo de junio se puso en marcha de nuevo esta visita para que todos aquellos que han elegido Ávila como destino para desconectar pudieran recorrer la ciudad de la mano de un guía experto que les descubriera sus muchas riquezas. Eso sí, de una forma algo diferente a lo acostumbrado hasta ahora, pues como ya ocurriera el sábado como la visita ‘Ávila de Leyenda’, la nueva normalidad ha traído consigo una compañera que ya se antoja inseparable, al menos durante un tiempo, la mascarilla, que unida al distanciamiento social, suponen un handicap dentro del recorrido, ya que como explicaba el guía, Jorge Díaz de la Torre, «aunque llevo megáfono, la gente no puede ver la gesticulación y la interpretación que haces. Ahora la gente mira mucho a los ojos, porque no pueden mirar a la boca, y eso resta un poco de cercanía con las personas». «Se nota la distancia, incluso a la hora de preguntar cosas», añadió.
Para esta primera visita seis fueron los turistas que se apuntaron y que disfrutaron de «una visita muy general, en la que se explica lo más característico y todo en exteriores», apuntó Jorge Díaz. Porque en esta visita, que tiene una duración aproximada de unas dos horas, no se accede a monumento o iglesia alguna, pero sí supone una invitación a que con posterioridad el turista pueda adentrarse en algunos de esos templos, algo para lo que habrá que esperar en este caso hasta el próximo 1 de julio.
Pero sí permitió conocer algunos de los secretos de la ciudad durante este paseo por San Vicente, la plaza de la Catedral, el Mercado Grande, el Rastro, la plaza de La Santa y el Mercado Chico.