El centro de jóvenes y de menores ultima su puesta en marcha

B.M
-
El centro de jóvenes y de menores ultima su puesta en marcha - Foto: David Castro

El nuevo edificio, tras una larga andadura y una inversión de 7,8 millones, está en la fase de equipamiento antes de empezar a funcionar. Se espera que los primeros traslados lleguen en agosto

El edificio para la nueva residencia de jóvenes Arturo Duperier y el centro de menores de Ávila ultima los preparativos para su puesta en marcha en su nueva ubicación, lo que se producirá en los próximos meses puesto que ahora están inmersos en la fase del equipamiento. Esto supone que, si se cumplen las previsiones, el cambio en el caso del centro de menores se producirá en agosto mientras que los estudiantes de la residencia juvenil ya podrán iniciar su curso en septiembre en las nuevas instalaciones puesto que está previsto que a finales de julio se finalice con el equipamiento.
Lo cierto es que han sido años de espera para esta infraestructura (y una inversión de 7,8 millones) y por fin es una realidad preparada para acoger los usuarios de dos centros diferentes y que, aunque estarán en el mismo edificio, tendrán espacios completamente diferenciados, con algunos servicios comunes como el de la cocina pero manteniendo la independencia.
Con la puesta en marcha del edificio se cumple un compromiso adquirido por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades cuando se decidió y se dio a conocer oficialmente en octubre de 2016 un cambio en la concepción del proyecto que inicialmente solo era la residencia y albergue juvenil y, por tanto, tenía una distribución diferente. La intención, según explicó la entonces consejera, Alicia García, era desbloquear el proyecto a través de dos usos independientes para el edificio de forma que se mejoraran notablemente las condiciones de usuarios y trabajadores de ambos centros y potenciando los recursos de residencia y albergue mientras se daba una mejor atención a las necesidades de los menores más vulnerables.
Se logra en un edificio que cuenta con una superficie aproximada de 4.648 metros cuadrados, de los cuales casi 3.500 son para la residencia y en torno a 1.150 para el centro de menores. Un espacio en el que se distribuían el centenar de plazas de la residencia y albergue y en el caso del centro de menores, con la previsión de unos 21 usuarios en residencia y 20 en centros de día, todo ello, se dijo, manteniendo las plantillas que trabajan en ambos centros para desplazarse a las nuevas instalaciones.
De esta forma, se recalcó que las instalaciones permitían por primera vez contar con un albergue permanente a lo largo de todo el año facilitando la movilidad y el turismo de los jóvenes y complementándose con el uso de la residencia. Junto a esto, se adaptan las instalaciones a las necesidades existentes que han ido variando con el tiempo.
Respecto al centro de menores,  se quería contar con unas instalaciones modernas para mejorar la atención que se presta tanto en centro residencial como en centro de día.