El cambio del modelo residencial aunará múltiples voces

SPC
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El grupo de trabajo ahondará en «las partes más vulnerables», especialmente en la atención sanitaria en centros de mayores y personas con discapacidad

El cambio del modelo residencial aunará múltiples voces

La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco Llamas, defendió ayer que el modelo de atención residencial de la Comunidad «es bueno» aunque la una crisis sanitaria motivada por la pandemia de la covid-19 ha provocado «fallos» en la atención sanitaria en las residencias de mayores, por lo que se va a crear una mesa de trabajo para readaptar el modelo que contará con sindicatos, expertos, grupos políticos, entidades locales, residencias y usuarios.
Blanco, que compareció junto a la consejera de Sanidad para analizar la evolución de esta enfermedad, se esforzó en dejar claro que el sistema de atención a la dependencia de Castilla y León «era el primero y el mejor de España y sigue siendo el mejor y el primero» y explicó que este modelo no sólo se articula a través de la asistencia en residencias de mayores, sino que incluye otras prestaciones como la teleasistencia, la ayuda a domicilio o las ayudas de emergencias, «servicios que han funcionado y se han incrementado» durante el estado de alarma.
No obstante, la consejera de Familia reconoció que en las residencias de ancianos y personas con discapacidad «ha fallado» la atención sanitaria por una pandemia «como nunca antes se había conocido» y reiteró, tal como hizo el día anterior durante su comparecencia en las Cortes, que el coronavirus «no entiende de un modelo público o privado sino de personas» y a quien más ha afectado ha sido a las más vulnerables, que son las que viven en las residencias.
De hecho, ofreció el dato de que el 19,4 por ciento de los centros públicos se han visto afectados con casos de Covid-19 mientras que en los privados es del 18,1 por ciento. «Cuando ha entrado en un centro, ha tenido una mortalidad entre el 25 y el 30 por ciento», manifestó.
Este fallo no sólo se ha producido en las residencias de Castilla y León, tal y como apuntó la consejera, sino de toda España, Europa y el mundo entero, pero precisó que esto ha llevado a la Junta a replantearse el modelo residencial para el futuro y a poner en marcha una mesa de trabajo en la que se buscará «el máximo consenso, unidad y diálogo».
Por ello, Isabel Blanco cree que «todo el mundo tiene que dar su parecer» sobre la readaptación del modelo de atención en residencias y para ello en el grupo de trabajo se incluirá a representantes sindicales, políticos, expertos en servicios sociales y sanidad, entidades locales, residencias y usuarios.
Las primeras medidas, según explicó la consejera durante su intervención en la rueda de prensa, serán dotar a las residencias de suficientes equipos de protección «para un periodo de tiempo», impulsar la formación de los profesionales y de los directivos, reforzar la información e incrementar las inspecciones de los centros «para que cuando haya un mínimo problema se actúe con rapidez».
Blanco insistió en que el grupo de trabajo «sea lo más operativo» posible e indicó que se está trabajando en su organización con el objetivo de readaptar el modelo «potenciando lo que funciona y reformando las partes más vulnerables».
«No hay un modelo preconcebido» aseguraron las consejeras de Familia y de Sanidad, quienes se comprometieron a trabajar «mucho» en la readaptación del modelo asistencial y del sanitario.
Las últimas en salir

Precisamente por esta delicada situación de los centros residenciales, Blanco dejó claro que las residencias de personas mayores deben ser las últimas en salir del confinamiento porque sus usuarios son los «más vulnerables» de la sociedad, a quien hay que cuidar. En este sentido, abogó por «planear» y «planificar» la desescalada en este tipo de centros para tener «mucho cuidado» y «mucho control» con estas personas.
No en vano, la Junta incrementará «todos los medios posibles» para que los residentes puedan mantener contacto con sus familias, con el objetivo de mejorar las comunicaciones en los casos donde han fallado o han sido deficitarias, según afirmó la consejera, quien sin embargo descartó por ahora la posibilidad de recibir visitas de familiares aún cuando estén libres de la covid-19, posibilidad que sí contemplan ya en residencias del País Vasco.
Por último, Isabel Blanco destacó, según recogió la Agencia Ical, que en 836 residencias de la Comunidad no se ha producido ningún afectado por la covid-19, lo que supone el 73 por ciento de los 1.140 centros de mayores y personas con discapacidad abiertos actualmente en el territorio de Castilla y León.