La hostelería califica de "ruina" el plan de desescalada

E.Carretero
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El presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería de Confae advierte de la quiebra de muchos negocios debido a la limitación de aforo y la obligación de mantener a las plantillas, que harán que la facturación sea mínima

La hostelería califica de "ruina" el plan de desescalada - Foto: Isabel García

El plan de desescalada propuesto por el Gobierno plantea que los negocios hosteleros puedan abrir sus terrazas a partir del 11 de mayo, que es cuando se activaría la fase 1, en el caso de que los datos sanitarios de la pandemia acompañen, si bien esa apertura está sujeta a una limitación del aforo del 30 por ciento.
Los planes del Gobierno han dejado «atónitos» a los empresarios del sector, como reconoce Víctor Gómez, presidente de la Federación Abulense de Empresarios de Hostelería de Confae, que echa en falta «un protocolo» que acompañe este proceso de apertura. «Nos permiten abrir, pero con unas limitaciones de aforo que van a suponer prácticamente una facturación de cero», lamenta Gómez que apunta además que el hecho de que en las primeras fases de la desescalada no se contemple el movimiento entre provincias tampoco va a jugar a favor de estos negocios, especialmente de los hoteleros. «¿Quién se supone que va a venir a los hoteles de la capital abulense, un señor de un pueblo de Gredos»?, plantea de forma retórica el responsable de Hostelería de Confae para evidenciar esa falta de actividad que pese a poder abrir van a tener hoteles, restaurantes y bares.
«Es cierto que vamos a poder abrir pero en esas condiciones, como mucho, vamos a generar un 10 por ciento de facturación, y se nos obliga a mantener a toda la plantilla», resume Gómez la situación para un sector que echa en falta medidas que acompañen esa desescalada. De hecho, en el sector aseguran que la imposibilidad de prolongar los ERTE y de no realizar despidos en los próximos seis meses provocará multitud de quiebras debido a que los empresarios tendrán que mantener el cien por cien de las plantillas pese a que los ingresos serán mínimos a consecuencia de la limitación de aforos. «Antes de esta situación nadie se planteaba despedir, si no todo lo contrario para reforzar la temporada de verano, pero ahora no queda otro remedio para mantener abiertas las empresas», lamenta el responsable Hostelería de Confae antes de reclamar ayudas por parte de todas las administraciones.
 Es más, Gómez asegura que ante esta situación el cierre definitivo es la única solución para muchos empresarios del sector. «Si no nos van a ayudar, que nos lo digan para plantearnos cerrar las empresas», reclama el portavoz de los hosteleros abulenses que lamenta que los esfuerzos y el «trabajo» que está realizando patronal del sector a  nivel nacional no se están acompañando por parte de las administraciones, que  no dan «soluciones a un sector que se muere».
Habla también Gómez de medidas fiscales para ayudar al sector y  no exactamente de aplazamientos sino de «exención» de tributos como el de ocupación de vía pública que grava a las terrazas, la tasa de basuras o el IBI que, asegura, con la subida aprobada para este año en Ávila capital «es un lastre terrible». «Es fundamental que la administración local se moje», reclama Gómez antes de apuntar que «tenemos que trabajar en conjunto» y recordar que ya se está trabajando para ampliar terrazas en los locales que ya las tenían y dotar de estos espacios a aquellos que no contaban con ellos.
«La desescalada según está planteada es una ruina», afirma tajante el portavoz de los hosteleros que pese a reconocer que bares, restaurantes y hoteles no van a desaparecer pronostica que  «esta situación va a arrastrar a muchas empresas del sector y a muchas plantillas de trabajadores, detrás de las cuales hay muchas familias», lamenta.
También en ese panorama desolador que se cierne sobre el sector esgrime Gómez el «miedo» que todavía tiene la población al contagio y que no va a ayudar a que los abulenses acudan a los establecimientos hosteleros. «De momento yo creo que mucha gente no va a ir a los bares», reconoce con pesimismo.  
«Es lo peor que nos podía pasar», asegura Gómez al hablar del plan a hacia esa ‘nueva normalidad’ propuesto por el Gobierno para el sector hostelero y turístico. «Aguantaremos medio mes, uno como mucho, y luego los trabajadores, como es lógico, denunciarán a los empresarios porque no vamos a poderlos pagar ante la falta de ingresos porque esto viabilidad no tienen ninguna», augura quien recuerda que para la hostelería «esto es volver a empezar de cero».