Gobierno y oposición sellan su unidad para un pacto por CyL

SPC
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Mañueco plantea un acuerdo con grupos y representantes de patronal, sindicatos y entidades sociales para combatir la crisis. PSOE y Podemos reiteran su lealtad al Ejecutivo y se abren al acuerdo de reconstrucción pero con una apuesta por lo público

El presidente de la Junta,AlfonsoFernández Mañueco, conversa con el portavoz del PSOE, Luis Tudanca, entre otros, al término del pleno celebrado en las Cortes. - Foto: Ical

Unidad parlamentaria de presente y de futuro contra la crisis del coronavirus. El Gobierno de Castilla y León y los partidios de la oposición sellaron ayer un pacto al que no le hizo falta un documento para afrontar juntos la recuperación a la que tendrá que enfrentarse la Comunidad cuando la pandemia remita. Cincuenta días después del último Pleno, las Cortes de Castilla y León volvieron a abrir ayer sus puertas a una veintena de parlamentarios para acoger la intervención a petición propia del presidente de la Comunidad, AlfonsoFernández Mañueco, y donde el distanciamiento social, las mascarillas y los guantes no fueron los únicos protagonistas, ya que, a diferencia de lo acontecido el cuatro de marzo, la bronca política dejó paso a un consenso general en pos del futuro económico y social de Castilla y León. En este contexto, Alfonso Fernández Mañueco propuso un pacto de Comunidad a los grupos para afrontar con éxito la recuperación económica, el empleo y la cohesión social, y afirmó que han destinado ya 400 millones a medias en la lucha contra la pandemia y avanzó otras cuatro nuevas de carácter económico, informa Ical.

Un ofrecimiento al que no tardaron en sumarse los principales partidos de la oposición, PSOE y Podemos, que reiteraron su lealtad a la Junta de Castilla y León, aunque incidieron en que es necesario que el pacto de Comunidad tenga una clara apuesta por lo público. «Aquí nos tiene, aquí nos ha tenido y aquí nos tendrá hasta el final», aseguró Tudanca al presidente, al que también solicitó pasar «de los aplausos, a los hechos». El jefe del Ejecutivo autonómico agradeció el tono y la disposición al acuerdo de los portavoces de los diferentes grupos y rechazó vincular los muertos por esta crisis y la situación de los sistemas de salud. «Cuando caminamos unidos, somos mejores, más fuertes, hacemos todo mejor y no hay reto que no pudiéramos superar», dijo.

Durante su discurso, Fernández Mañueco detalló que plantea un pacto amplio con los grupos políticos y con las aportaciones de distintos sectores de la sociedad, compatible con la permanente voluntad de acuerdo con los representantes del diálogo social, las organizaciones agrarias, las asociaciones del tercer sector y las entidades locales. «Es lo que las personas de Castilla y León esperan de nosotros y les tiendo la mano en ese sentido», manifestó el presidente, que detalló que se trata de fijar el camino para reforzar la atención sanitaria, para aumentar la protección de las familias, para dar oportunidades a los jóvenes, para impulsar el desarrollo rural, para el sector primario, para los sectores estratégicos o para dar salidas a pymes y autónomos.

El máximo dirigente autómico  inició su intervención con un recuerdo a los fallecidos. «Lealtad es también reivindicar lo necesario. Así lo hemos hecho y así lo seguiremos haciendo», sostuvo, para asegurar que «las comunidades somos, también, Estado y han cumplido «por encima de nuestras discrepancias, con las instrucciones de las autoridades centrales».

Fernández Mañueco puso en valor que Castilla y León fue de las primeras en reaccionar. «Podríamos haber hecho algunas cosas de otra manera. Cuando se toman tantas decisiones en momentos de incertidumbre es difícil acertar siempre en todas. Nadie es infalible», añadió. Así, desde la humildad, pidió disculpas por «las decisiones que no hayan sido acertadas».

«Voluntad inquebrantable».

Nuestra voluntad de pacto es inquebrantable. Hay que pactar porque es el momento», aseguró el líder de la oposición y del grupo mayoritario en las Cortes, Luis Tudanca,  ante la propuesta de explorar un acuerdo del presidente de la Junta.  El portavoz socialista Luis Tudanca garantizó de esta forma la colaboración de su formación ante la mano tendida por el Gobierno autonómica, pero pidió pasar de los «aplausos a los hechos» y blindar los servicios públicos, acabar con los recortes y dejar de perdonar impuestos a los que más tienen. «Queremos ayudar, pero tienen que dejarnos», dijo. «En la hora decisiva, nos verán juntos», añadió. 

El portavoz socialista aseguró que España y la Comunidad necesitan «más que nunca» que el acuerdo se abra paso «aquí y allí», en referencia al conjunto del país, donde insistió es necesario que se escuche voz de Castilla y León. «No dudo de su voluntad de pacto, usted no duda de la mía, tampoco dude de la de presidente del Gobierno», dijo. Además, reclamó al Gobierno de Castilla y León que demuestre ser «útil» y «ambicioso» porque la Comunidad «no puede ser una mera gestoría de fondos de otras administraciones» y debe tener «voz propia y nítida» con el ejercicio de sus competencias. 

Igualmente, Pablo Fernández, de Podemos, mostró su disposición al acuerdo en la Comunidad, aunque recalcó que es necesario cambiar de paradigma para que lo público no sea una excepción, así como por una nueva fiscalidad. Por su parte, el procurador de UPL, Luis Mariano Santos, afeó al presidente que no llamara en estas semanas a los integrantes del Grupo Mixto y lo invitó a la «leal» colaboración con el Estado y con las diputaciones y las entidades locales.