Normalidad en el transporte público con mascarillas

E.C.B
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Hubo reparto de este material de protección por parte de los cuerpos de seguridad en la estación de trenes y a la empresa Avilabús, que se encargó de entregarlas a los viajeros en autobús que no tenían

Normalidad en el transporte público con mascarillas - Foto: David Castro

El transporte público y los taxis se llenaron este lunes de mascarillas y otros métodos de protección frente al COVID-19 como los guantes de látex o nitrilo, debido a la obligatoriedad de su uso en el primer día de la fase cero del plan de desescalada en Ávila en el que la normalidad fue la tónica dominante. Y es que uno de los requisitos exigidos para viajar en autobús urbano, tren o taxi es desde ayer llevar tapada la boca y la nariz. Esos sí, como en la variedad está el gusto, había mascarillas de distintos tipos y colores y en pocos casos eran de aquellas que ofrecen mayor protección.
Esa ausencia de incidencias fue confirmada por la propia Subdelegación del Gobierno, que gracias al apoyo de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, Policía Local y voluntarios de Protección Civil pudo repartir unas 50.000 mascarillas entre viajeros, municipios y organizaciones sociales de la provincia de Ávila. Así, subrayó la «responsabilidad y conciencia de la obligatoriedad de su uso» que mostró la ciudadanía, de forma que «buena parte de los viajeros de trenes y autobuses portaban sus propias mascarillas a su llegada a los medios de transporte.
En la taquilla de la estación de trenes de la capital abulense señalaron a este periódico que «la mayoría de los viajeros traen mascarilla y muchos de ellos también guantes». Además, explicó que desde primera hora de la mañana, concretamente para la salida del primer tren a Madrid a las 7,30 horas, ya «había agentes de la Policía Nacional repartiendo mascarillas entre los viajeros» y luego volvieron para los siguientes servicios.
En cuanto al transporte público urbano de la ciudad, la gerente de la empresa Avilabús, Cristina Martín, confirmó que todos los viajeros llevaban mascarillas y, como no, también los conductores, que «las tienen desde el primer momento, porque desde el Departamento de Prevención de Riesgos Laborales se les facilitaron todos los equipos de protección individual (EPI) necesarios».
Explicó la gerente que «los conductores de los autobuses llevan desde la semana pasada una caja de mascarillas y si sube alguien sin ella se la proporcionan. En Ávila se ha visto que era más conveniente hacerlo de esa manera, si bien en cada provincia han decidido cómo lo hacían. Aquí se vio que podía ser una buena idea y está funcionando bien». Apuntó también que el Ayuntamiento les facilitó mascarillas hace una semana, que comenzaron ya entonces a distribuir entre los pasajeros, y ayer mismo les facilitaron más desde la Subdelegación del Gobierno, por lo que «hay máscaras suficientes».
Pero en el caso de los autobuses urbanos no solo se limitan a ese reparto de mascarillas, sino que además hay otras medidas de seguridad, como la mampara con la que se han equipado las cabinas de los conductores para separarse de los viajeros que suben, la inutilización del 50% de los asientos con pegatinas y del 50% de las plazas de pie, de tal forma que solo se admiten 20 personas por bus; la existencia de cartelería informativa y las desinfecciones diarias de los vehículos (la cabina del conductor en cada cambio de turno).
En cuanto a la utilización del autobús urbano, Cristina Martín apuntó que «vamos volviendo a la normalidad poco a poco y estamos pendientes de las decisiones que adopte el Ayuntamiento para ver si la semana que viene se pueden ir añadiendo más líneas al servicio».
La obligatoriedad del uso de mascarillas se extiende también a los taxis y según indicaba ayer uno de esos profesionales que trabajan en la ciudad, Francisco, «la gente viene con guantes y mascarilla en general, y si no la trae se les indica que es obligatorio su uso, como hacemos nosotros, que la llevamos siempre». No obstante, en este primer día de la fase 0 de la desescalada cada taxista decidía realizaba el servicio con personas sin medidas de protección porque «si no les dejas montarse, se buscan otros medios y ahora mismo hay poco trabajo», comentó Francisco, quien, no obstante, confirmó que este lunes «se ve que hay más gente y nosotros, como han abierto las peluquerías, parece que la gente se va a arreglar y algo más nos hemos movido, aunque sabemos que es día a día».