La Junta reclama una desescalada "sin pasos en falso"

SPC
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Igea: "Queremos una desescalada gradual, progresiva y segura, para evitar lo que ha ocurrido", hay que recordar "la angustia que no se ha de volver a repetir por falta de precaución"

La Junta reclama una desescalada "sin pasos en falso" - Foto: Ical

Una desescalada sin "pasos en falso" y en la que las comunidades autónomas tengan competencias para adoptar medidas rápidas, ya que el "altísimo ritmo reproductivo" del coronavirus obliga a tomar decisiones ágiles y pegadas al territorio. También, que se rija bajo los principios de prudencia y re-escaldado, y que pueda plantearse con el criterio geográfico de la zona básica de salud, teniendo en cuenta que, entre otras ventajas, aporta la delimitación sanitaria, la implicación social, el compromiso municipal y el control de la movilidad. Asimismo, porque "La España vaciada no puede ser, además, la España confinada", señaló en declaraciones recogidas por Ical.

Esta es la esencia de la propuesta que hará la Junta de Castilla y León al Gobierno de España para la transición a la nueva normalidad, y que enviará una vez que conozca los criterios epidemiológicos y sanitarios que no contempla la propuesta nacional actual y que espera conocer esta tarde, tras una nueva reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS).

Así lo explicó hoy el vicepresidente y portavoz de la Junta, Francisco Igea, que compareció junto a la consejera de Sanidad, Verónica Casado, en la rueda de prensa diaria para informar sobre la situación del COVID-19 en Castilla y León, que mantuvo que la propuesta llegará en tiempo y forma al Gobierno central antes de las 14 horas de este miércoles, 6 de mayo, a expensas de resolver dudas sobre los indicadores de vigilancia epidemiológica y sanitarios y estándares, ya que a día de hoy sólo se ha fijado que las comunidades deben garantizar 1,5 camas de UCI  y entre 37 y 40 camas de enfermos agudos por cada 10.000 habitantes.

Es más, precisó, con estos criterios, que implicarían que el sistema sanitario autonómico contara con 2.000 camas, ninguna provincia de la Comunidad podría entrar en fase 1. "La estrategia no puede ser sólo si se está en condiciones de parar la avalancha, sino al menos de intentar evitarla", precisó Igea, para recordar que en Castilla y León nunca ha faltado una cama, ni en los momentos en los que el sistema ha estado más tensionado. "Los números no se corresponden con la realidad".

"Queremos una desescalada gradual, progresiva y segura, para evitar lo que ha ocurrido", hay que recordar "la angustia que no se ha de volver a repetir por fata de precaución" en las medidas, por lo que los más sensato es "ir a una estrategia gradual, y con indicadores para el re-escalado para decidir cuándo parar y cuándo ir para atrás", reiteró, e insistió en que no puede ser una estrategia que ponga en el ámbito político las decisiones, ni porque una quiera ir más rápido o mas lento". No debe obedecer a un criterio político, sino de seguridad de nuestros conciudadanos", sentenció.

Medidas reversibles

Igea hizo un llamamiento a la prudencia, para evitar dar pasos en falsos, ya que es sistema sanitario trabaja al límite y los profesionales están muy fatigados. De hecho, dijo, las UCI extendidas están a un 47 por ciento de su capacidad, a un 103 por ciento si se tiene en cuenta las camas habituales del sistema. Es decir, hay 222 pacientes en las unidades de críticos, cuando en la fase precovid había 216 camas de UCI en los hospitales, que en estos momentos se han aumentado hasta las 469.

Es más, la propuesta de Castilla y León también incluye que todas las medidas de desescalada sean reversibles en un plazo corto de tiempo, cuando aumenten los casos sospechosos y/o confirmados, y más cuando haya sospecha de una transmisión comunitaria. En este sentido, consideró que es necesario dejar claras cuáles son las competencias de las comunidades autónomas para adoptar medidas ágiles, puesto que el "altísimo ritmo reproductivo" del coronavirus obliga a tomar ágiles y pegadas al territorio. " No podemos repetir errores del pasado. Cada día de retraso en la toma de decisiones supone centenares de infectados".

El documento incide en que los criterios de segmentación geográfica prevean, en el ámbito rural, la zona básica de salud como ámbito geográfico para el desconfinamiento, sin perjuicio de la aplicación de otros criterios de sectorialización dentro de la zona. Además, que para poder pasar a la siguiente fase de desescalada no se haya registrado ningún caso en los casos en los 14 días anteriores.

A juicio de Igea, el hecho de poder recurrir a la zona básica de salud como criterio para iniciar la desescalada permite, entre otras ventajas, una vigilancia más efectiva y mejor control de los casos; mayor cocienciación para fomentar y mantener el estatus; y mayor compromiso municipal para mantener las medidas de higiene, aislamiento, control de la movilidad y trazabilidad de los casos.

Esta propuesta se hace sin perjuicio de la valoración de indicadores provinciales o de área de salud, por ejemplo la dotación y ocupación de las unidades de cuidados intensivos.

En el ámbito urbano y semiurbano, se pide que en los municipios por encima de los 20.000 habitantes la demarcación sea el propio municipio o el área de salud, con segmentación sectorial y demográfica en función de la población de riesgo.

Cero casos

En estos momentos, en Castilla y León hay 26 Zonas Básicas de Salud de Castilla y León que cumplen el criterio de cero casos desde hace siete días, lo que afecta a 53.509 habitantes. De ellas, 13 llevan al menos dos semanas sin registra ningún caso. De mantenerse la situación, éstas zonas serían las candidatas a entrar en la fase 1 de desescalada el 11 de mayo.



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