Dentro y fuera, no es lo mismo

A.S.G.
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El Ávila firma su quinta victoria consecutiva en el Adolfo Suárez con el «reto» de sumar la primera fuera. Jónathan Prado insiste, en casa y a domicilio «el equipo no cambia». Ante Bupolsa y Santa Marta, mismo once

Dentro y fuera, no es lo mismo - Foto: Isabel García

En casa, en el Adolfo Suárez, el Real Ávila suma 16 puntos de 18 posibles, cinco victorias consecutivas, un empate, 2 goles en contra y 10 a favor. Fuera, lejos de sus dominios, el botín se reduce a 2 puntos de 15 posibles, ninguna victoria, 2 empates, 10 goles en contra y 4 a favor. Como ‘el yin y el yang’, el Real Ávila se mueve entre dos aguas muy diferentes.Y este domingo volvía a quedar de manifiesto.Tras la derrota ante el Bupolsa, los mismos once de SanAmaro se imponían en el Adolfo Suárez al Santa Marta de Tormes. Queda la duda de saber qué hubiera sido del partido sin el ‘gol fantasma’ que derrumbó al Santa Marta al borde del descanso, pero la realidad es que el equipo ganó. Se llevó los tres puntos, aunque sin lograr el consenso de todos por las formas y la autoridad, o la falta de ella por momentos, con la que se maneja ante sus rivales. Pero incluso con detractores los triunfos están ahí. Si el fin se alcanza pocos se acordarán de los medios. Pero lo que en casa podría no tener discusión con los números de la mano, fuera es otra cosa.  
Se gana en casa, se pierde o se empata fuera, pero insiste Jónathan Prado en la misma idea. «El equipo no cambia» responde una y otra vez cuando se le cuestiona por los motivos que han llevado a los encarnados a seguir con el casillero de victorias fuera de casa aún por inaugurar.
«El equipo no cambia. Sigo diciendo lo mismo» apuntaba tras el Santa Marta. Y en el once inicial es cierto. Porque por primera vez en la temporada el palentino repetía nombres de un partido a otro de manera consecutiva, reivindicando la labor de los suyos fuera como dentro de casa. «Hoy –por este domingo– hemos marcado. Quizás no en jugadas que sí hemos tenido.  Hemos estado concentrados, apenas hemos concedido pérdidas y nos ha acompañado la suerte que otros días no nos acompaña. Si el otro día –Bupolsa– el penalti hubiera entrado estaríamos hablando de otra cosa».
Para el entrenador son detalles, momentos y quizás, ahí sí abre la puerta, confianza. «Esto es fútbol y el estado emocional a veces afecta. Ahora en casa estamos mucho más fuertes a nivel mental y cuando viene un mal momento nos reponemos. Quizás fuera es donde nos cuesta dar ese paso hacia adelante cuando hay adversidades».