Reclaman a la Junta una residencia sanitaria para el Tiétar

E.C.B
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La Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública en esta comarca recuerda que la consejera de Sanidad, Verónica Casado, «vio con buenos ojos» su construcción, pero «nada se sabe de ese proyecto»

La Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública del Valle del Tiétar considera «urgente» la construcción de una residencia sanitaria en esta comarca del sur de la provincia y recuerda al respecto que «allá por el mes de agosto, la consejera de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Verónica Casado, vio con buenos ojos su puesta en marcha», pese a lo cual «todavía no sabemos nada». Para este colectivo ciudadano, dicha infraestructura se antoja fundamental, dado que «la población del valle es cada vez más mayor y necesita un servicio sanitario que atienda sobre todo enfermedades crónicas, y que esté cerca del lugar de residencia familiar y evite los penosos desplazamientos al Hospital Nuestra Señora de Sonsoles, en Ávila capital».
Recuerdan desde la plataforma que «la actual epidemia de la COVID-19 está afectando a toda la población, pero en especial a la población de mayor edad y con patología crónica múltiple, que es la que presenta una mayor mortalidad. Además, toda la información que nos está ofreciendo el Ministerio de Sanidad con respecto a estas instituciones muestra con claridad que los residentes y usuarios de las residencias de mayores y de otros centros residenciales se encuentran en una situación de vulnerabilidad ante la infección, es decir, representan un gravísimo problema de salud pública».
Por ello, la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública del Valle del Tiétar está muy preocupada por la situación en la que se encuentran las residencias de mayores en general y de esa comarca en concreto. Entienden que «esta tragedia no puede achacarse solamente a que por la edad son personal de riesgo. Hay otras causas que han colaborado a esta penosa situación, como son la precariedad laboral de los trabajadores y trabajadoras de estos centros (mayoritariamente mujeres),  la falta de medios materiales y técnicos, y la falta de personal, incumpliendo las ratios establecidas».
A estas «deficiencias de base» que, según este colectivo, han sido «largamente denunciadas», se ha sumado, con la aparición de la COVID-19, que «las trabajadoras de estas instituciones no hayan podido cumplir los protocolos dados por las administraciones por la falta de recursos para llevarlos a cabo, como la carencia de equipos de protección, la escasez de personal y las deficiencias estructurales».
Por ello consideran urgente que «el Estado aumente las residencias de gestión pública y que haga de todas, públicas y privadas, verdaderos espacios sociosanitarios de calidad, con las debidas exigencias y controles para que no se repita un drama como el que está sucediendo en estos días». También piden que se «sustituya el actual modelo de residencias, basado en el lucro empresarial, por otro que sitúe el bienestar de las personas mayores como objetivo único». Creen además «imprescindible que las residencias de mayores estén bajo el control de la Consejería de Sanidad, no de la Consejería de Familia como ahora».