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El más sincero homenaje de Carlos Soria

A.S.G.
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A sus 82 años el montañero abulense volverá a intentar la conquista del Dhaulagiri (8.167 metros) en lo que será una expedición muy especial. «Quiero hacer un homenaje a todas las personas mayores que lo han pasado mal en esta pandemia»

El más sincero homenaje de Carlos Soria

Si la edad es un límite, hace tiempo que dejó de serlo para Carlos Soria. Ha superado todas las barreras el montañero abulense, pero volverá a superarlas. A sus 82 años Carlos Soria intentará de nuevo  asaltar el Dhaulagiri (8.167 metros), una cima que le debe una al abulense, con la que tiene una cuenta pendiente desde que en 1998 intentara su conquista por primera vez. Desde entonces lo ha buscado hasta en una decena de ocasiones. Y seguirá perseverando. Lo hará de nuevo a partir de este lunes, cuando arranca su nueva expedición. Pero esta vez no lo hará sólo por él, sino que lo hará por muchos. «Quiero que sea un homenaje a todas las personas mayores que lo han pasado mal en esta pandemia» explicaba el abulense mientras preparaba un equipaje que este año incluye algo muy especial. Consigo viaja todo el cariño hacia «todas esas personas que lo han pasado tan mal, que han fallecido en soledad». Les quiere rendir particular tributo en la montaña. «La gente mayor hemos sido un poco maltratados en esta pandemia. Gente que tuvimos que vivir la posguerra, en la que pasamos mucho hambre. Fue horrible, casi peor que esta situación». La propia expedición ya es un homenaje en sí, pero la  cumbre sería el colofón. «Espero que pudiera ser así».

Han sido días de mucho ajetreo. Tras conseguir el apoyo de Telefónica, que ya estuvo con el abulense en 2019, todo se aceleró. «Es la novena entrevista que concedo hoy» se reía cuando atendía a Diario de Ávila. Siempre tiene un hueco para todos, y en todos despierta mucha expectación por lo que hace. A sus 82 años es todo un ejemplo.   

«Me encuentro muy contento e ilusionado» reconoce el abulense, ante todo consciente «de la suerte que tengo de haber podido sacar adelante esta expedición.En estos momentos es muy complicado». Estaba dispuesto a intentarlo con sus propios medios pero finalmente ha encontrado los apoyos necesarios. Y junto a  él no faltarán Luis Miguel Soriano y Sito Carcavilla, sus dos inseparables compañeros. El año pasado le tocó posponerla cuando la covid-19 apareció en escena. «Este año tenemos que ir a por ello».

De ánimo se encuentra en las mejores condiciones, y no menos de estado de forma. Afincado en Moralzarzal, ha convertido el Cerro del Telégrafo, junto a su casa, en su ‘gimnasio’ particular, al que suele ascender incluso en cuatro ocasiones al día. Estas semanas, además, ha estado utilizando una cámara hipobárica. «Estoy durmiendo a unos 3.000 metros del altura. Desgasta, pero ayuda». Es una parte más de una preparación en la que sus problemas en la rodilla han quedado superados. A finales de 2018 se sometía a una operación por culpa de una artrosis severa que le obligaba a la implantación de una prótesis completa. «En la bajada tengo  que tener cuidado. La tengo muy fuerte y muy estable. Es cierto que tengo problemas con la flexión, que bajando con nieve profunda tendré que tener cuidado pero me sabré adaptar».

Vuelve a la montaña el abulense después de un 2020 en el que la covid-19 alejó a Carlos Soria de su hábitat preferido. «Fue y está siendo un año durísimo. Ha sido terrible. Estamos pasando momentos muy complicados. Estando así poder ir al Himalaya te da una libertad absoluta». Será cuando vea ante sí el Dhaulagiri, su ochomil. La clave para que esta vez sea posible «son las ganas, la ilusión, el cuidar tu cuerpo y tu mente. No hay milagros».

Un reto que comienza ya. Porque Carlos Soria se pone rumbo este mismo lunes hacia Katmandú, donde llegarán el martes y permanecerá cinco días confinado junto a sus compañeros.A partir de ahí arrancará la aclimatación por el Valle del Khumbu durante cerca de dos semanas en un trekking a cerca de 4.000 metros, subiendo por el camino alguna montaña cercana a los 6.000 metros antes de llegar al campo base del Dhaulagiri, que alcanzarán sobre el 17 de abril. A partir de ahí, toca ser pacientes, analizar y estudiar la situación.Estima que podrían intentar la cumbre entre el 8 y el 20 de mayo. «Nunca se sabe, pero puede ser por esas fechas». Este año le empujan las fuerzas y los recuerdos.

Una decena de intentos por conquistar una cima que se resiste desde 1998

El Dhaulagiri se cruzaba por primera vez en la vida de Carlos Soria en 1998. Entonces no se imaginaba que se cruzaría con este ‘gigante’ en una decena de veces. Volvería en  2001 en una trágica experiencia junto a Edurne Pasabán, Silvio Mondiello y Pepe Garcés, que perdía la vida al resbalar durante  la travesía en una de las partes más altas. Volvería a intentarlo en la primavera de 2006, en otoño de 2011 y en otoño de 2016, cuando alcanzó los 7.600 metros. En 2017 hubo dos intentos. Si en mayo se quedaba a 400 metros de la cima, en septiembre fue la mala visibilidad la que le obligó a darse la vuelta a apenas dos horas de hacer cumbre y tras confundir el corredor a la cima. En 2018 de nuevo lo intentaría hasta en dos ocasiones. Si en mayo el fuerte viento le impidió el ataque cuando ya se encontraba en el Campo 3, en septiembre fue imposible. La abundante nieve y las avalanchas le obligaron a desistir. En 2019 el exceso de nieve le llevaron a darse la vuelta a 7.260 metros. No pudo intentarlo en 2020 por culpa de la pandemia. Lo hará en esta primavera de 2021.