Una pintura que cautiva por su percepción, el color y la luz

P.R.
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El pintor Alberto Martín Giraldo expone en el Palacio de los Serrano de la Fundación Ávila

«Lo que vais a ver dentro es una pintura que tiene que ver con la percepción, con el acto de ver. Capto el momento en que una imagen te cautiva. Intento reproducir eso». Son palabras del pintor Alberto Martín Giraldo, que en la tarde de ayer inauguró, en el Palacio de los Serrano de la Fundación Ávila, una impresionante muestra pictórica en la que el autor demuestra un gran dominio de la luz, del color y del espacio. La obra, como reconocía la presidenta de la Fundación Ávila, Dolores Ruiz Ayúcar, es de una gran «categoría y de una calidad como pocas han pasado no solo por la Fundación Ávila sino por Ávila». Alumno del gran pintor madrileño Antonio López,  ha colaborado con este en la elaboración del gran cuadro que preside esta exposición, que se encuentra en el patio del Palacio de los Serrano y representa un paisaje que se aprecia desde el conocido como ‘Cerro del Viso’ y cuya realización se acometió a lo largo de cinco años. Un retrato del gran pintor madrileño aparece en la exposición tomado en pleno cerro del  Viso, en estos años de la realización del cuadro.
Martín Giraldo recordó que estuvo en Ávila hace nueve años, para participar en la  Cátedra Francisco de Goya, que dirigía Antonio López. Reconoció que esta exposición es idea de José Luis Huete, que le invitó a exponer aquí. 
Los cuadros que presenta son un compendio de toda su obra, que se ha dividido en temas, en función de cada una de las estancias con que cuenta esta sala del Palacio de los  Serrano. «Hay cuadros desde 2012 hasta ayer», señalaba el autor mientras indicaba que son cuadros de distinto formato: desde 20 x 20 cm hasta el impresionante paisaje que centra el patio del Palacio y que presenta la nada despreciable dimensión de 4 metros de alto por 8,40 metros de ancho. En total son 49 las obras que se exponen en este espacio cultural de la Fundación Ávila.  Martín Giraldo no está de acuerdo con calificar a su obra dentro del movimiento hiperrealista, porque «se asocia a una pintura fotorealista, que no tiene que ver con la realidad, sino mas bien con las fotografías. Últimamente trabajo con todo: con referentes fotográficos y naturales. Desde el año 2007 al 2017 me pasé prácticamente trabajando en calle». Puso como ejemplo el impresionante paisaje que ocupa gran parte del patio central del palacio y que refleja un paisaje madrileño, tomado desde el conocido Cerro del Viso, una obra sobre la que estuvo trabajando sobre el terreno cinco años. «Todavía hoy el impulso es sobre algo que he visto en la realidad. Hay más o menos apoyo de fotografías o de la imaginación, pero es algo que tiene que ver con la realidad», señalaba el pintor.


Una pintura que cautiva por su percepción, el color y la luz
Una pintura que cautiva por su percepción, el color y la luz