La USAL trabaja para minimizar riesgos en la desescalada

D.C
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El Campus de Ávila, igual que los del resto de la Universidad de Salamanca, está organizando su futuro inmediato para "estar preparado para que la vuelta progresiva a la normalidad nos encuentre preparados para garantizar la seguridad de todos"

La USAL trabaja para minimizar riesgos en la desescalada

El Comité de Seguridad y Salud de la Universidad de Salamanca ha aprobado por unanimidad el protocolo de actuación para “garantizar la seguridad” y “minimizar” el riesgo de propagación del SARS-Cov-2 durante la fase de desescalada, una planificación que una vez suspendida la actividad docente hasta el próximo curso se centrará en lo referido a la actividad administrativa y de investigación, optando preferentemente por el teletrabajo con el fin de garantizar la seguridad de todos sus trabajadores y usuarios.

Javier González Benito, vicerrector de Economía de la USAL, explicó ayer a Diario de Ávila que en el campus abulense, lo mismo que en los demás de la Universidad, esos pequeños cambios que puede generar ese protocolo se centran en las áreas “de administración e investigación”, donde podría producirse una “reincorporación de personal en un número pequeño”, ya que en la medida de lo posible se mantendrá el teletrabajo.

En caso de que el día 11 de mayo pueda entrarse en esa fase 1 de la desescalada, y teniendo siempre en cuenta que las decisiones se irán tomando en función de la evolución de la crisis, se podría comenzar a pensar en la posibilidad de “organizar algún seminario con un número limitado de participantes, insisto, siempre que se cumplan las previsiones de mejora y las normas que se establezcan”.

Ahora mismo, explicó Javier González, “lo que estamos intentando es estar lo mejor preparados que sea posible para que las medidas que haya que ir tomando en función de la evolución de la realidad no nos cojan desprevenidos, siempre poniendo a la seguridad como objetivo principal”.

Que el campus de la USAL acoja los exámenes de la EBAU, como ha ocurrido hasta ahora, es algo que sigue manteniéndose, unas pruebas que tendrían lugar, tal y como ahora se contempla, cuando estemos “en la nueva normalidad”, una “actividad presencial que habría que organizar garantizando las máximas medidas de seguridad para todos los afectados y en la que también estaría implicada, lógicamente, la Junta de Castilla y León”