Comida a domicilio, negocio en auge

B.M
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Los servicios de catering se han convertido en estos días en una alternativa al 'encierro domiciliario', especialmente en el caso de personas mayores o con problemas de movilidad, que tienen aquí un recurso para ellos.

Comida a domicilio, negocio en auge - Foto: David Castro

En estos días en que los negocios tienen que cerrar sus puertas y hay trabajadores en expedientes temporales de regulación de empleo, hay otras empresas que no solo subsisten sino que amplían su actividad ante las necesidades que plantea el hecho de tener que estar encerrados en casa. Un ejemplo de ello se encuentra en los servicio de catering, que ahora cuentan con más clientes a pesar de las grandes compras que se han realizado en los supermercados. Así sucede con empresas como Catering Ávila o con el servicio de comida a domicilio que se hace desde Faema, una propuesta que además tiene su componente social para personas con enfermedad mental.
En el primer caso, su gerente, Rocío Cortés, explica que la semana pasada, ya viendo lo que sucedía, prepararon un plan de contingencia para mantener el servicio que se articula a través de dos grupos individuales de trabajo (incluyendo los jefes, que están en cocina) que trabajan cada dos semanas para que en el caso de que hubiera algún contagio o aislamiento se pudiera mantener el servicio.
Se trata de un servicio que está llegando a unas 200 comidas diarias en Ávila, entre los particulares, que han aumentado, y también con los centros que abastecen y que no han cerrado su actividad y no se pueden abandonar.
Comida a domicilio, negocio en augeComida a domicilio, negocio en augeConsideran que ahora que se transmite el mensaje de que hay que quedarse en casa, este servicio es especialmente útil para personas mayores, que «no tienen ni que salir de casa porque se les puede llevar incluso el desayuno y la merienda, además de comida y cena, aquello que necesiten».
Al principio pensaron que con la compra masiva que había habido no habría más demanda, lo que finalmente sí sucedió, ya que en los últimos días están viendo como el servicio es más requerido. Una demanda a la que se responde «siguiendo todas las precauciones» por lo que el repartidor «va con mascarilla, guantes» e incluso, en caso de mayores porque también lo demandan ellos,  hay el mínimo contacto y se deja fuera de la puerta para ser recogido por lo que hay casos en los que ni se ven.
Al final «no hay necesidad de salir si te llevan la comida a casa» y para ello trabajan con un sistema por el que no tienen que llevarla todos los días «con una pasteurización de las comidas sin que tengan conservantes con una caducidad de un mes manteniéndolas en refrigerado y envasando en recipientes herméticos que se pueden calentar en el microondas». Por ello hay casos en los que se va dos veces a la semana y se lleva la comida para toda la semana, explica. 
190320_DC_0057.JPG190320_DC_0057.JPG - Foto: David CastroSe ofrece una «comida tradicional y asequible» para unos usuarios en los que «casi todos son personas mayores», aunque también «hay un mínimo porcentaje, que parece que está en auge, de trabajadores que no son de Ávila y que llegan muy tarde a casa y no tienen ganas de cocinar».Pensando precisamente en los mayores también disponen de un servicio de nutrición que se adapta a las necesidades (diabetes, hipertensión o intolerancias) y texturas.
Para mantener su actividad también, cuando se creó el plan de concienciación, se estuvo hablando con los proveedores asegurando «la materia prima durante los dos próximos dos meses», y aunque alguno de sus proveedores ha cerrado, la gran mayoría, que son de cercanía, de Ávila, garantizan el suministro. En esto tiene que ver que también dan prioridad a este tipo de servicios.
En el caso de esta empresa, aseguran que su intención «es colaborar en lo que se pueda», por ejemplo con donación de gorros y también habiéndose puesto a disposición de Ayuntamiento, Diputación y Junta de Castilla y León para lo que puedan necesitar. Y por ello su intención es seguir abiertos e incluso, si llega a haber bajas en alguno de los dos equipos, se cuenta con «gente de retén de otros servicios que ahora mismo no están funcionando» dispuestas a trabajar. En este momento en ese servicio trabajan en Ávila a catorce personas, aunque en general en la empresa son 110.
en faema. En el caso del servicio de catering de Faema, que se realiza a través de El Cobijo, también se ha notado el incremento en estos últimos días de algún pedido más, entregando cada día entre 50 ó 60 comidas a domicilio, a través de los dos empleados con los que cuentan ahora.
Explica Laura Miguelsanz, directora del Centro Especial de Empleo de Faema, que sus usuarios son principalmente personas mayores o que tienen dificultades para preparar la cocina y, cuando no se estaba en el estado de alarma, también se contaba con personas trabajadoras, aunque ahora estos servicios no se hacen tanto ya que los trabajadores están en casa.
«Las personas mayores son las que más nos demandan», aseguran, con un servicio que se hace desde El Cobijo donde se cuenta con la cocina industrial y el vehículo isotermo y con ello se hace el reparto a domicilio en toda Ávila. Cuando no están en alarma, sin embargo, también hacen el reparto a otros centros que atienden a personas con discapacidad, como puede ser el centro de Aspace al que se lleva la comida para sus usuarios, pero que ahora mismo está cerrado.
El servicio se está manteniendo sin problemas, aunque ahora no cuenten con el restaurante inclusivo, mientras ven «como la parte de comida a domicilio se está incrementando».