Los intendentes, con la Santa

M.M.G.
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El Cuerpo de Intendencia del Ejército de Tierra celebró por cuarto año consecutivo su Encuentro de Unidades de Música Militar, con el que gracias a la participación de 160 músicos de cuatro unidades diferentes honraron a su patrona

Comienza a ser una tradición que los abulenses saben apreciar. Por cuarto año consecutivo, el Cuerpo de Intendencia del Ejército de Tierra, íntimamente relacionado con la ciudad de Ávila, organizó en el corazón de la ciudad su Encuentro de Unidades de Música Militar, el acto con el que días antes de la celebración de Santa Teresa, su patrona, quieren presentarle sus respetos y honores.
Este sábado, cientos de personas acudieron a la plaza del Mercado Grande para disfrutar del primer gran acto de un encuentro de bandas en el que tomaron parte cuatro agrupaciones y 160 músicos.
Con la solemnidad que caracteriza a todos los actos organizados por el Ejército, el encuentro comenzó con la formación de las cuatro bandas y del piquete de honores en el Mercado Grande. Cada una de ellas llegó procedente de un punto distinto de la ciudad. 
Los intendentes, con la SantaLos intendentes, con la SantaAsí, la Unidad de Música del Regimiento de Infantería Inmemorial del Rey Número 1 llegó desde el Mercado Chico; la Unidad de Música de la Dirección de Acuartelamiento del Ejército de Tierra hizo lo propio desde la plaza de Pedro Dávila; la Unidad de Música del Mando Aéreo General llegó desde la plaza de la Catedral; y la Unidad de Música de la Guardia Real esperó a sus compañeros en la misma plaza de Santa Teresa.
Allí, bajo la atenta mirada de La Santa y a los pies de la bandera se desarrolló un acto que estuvo presido por el teniente general jefe del Mando de Apoyo Logístico del Ejército de Tierra, Ramón Pardo de Santayana, al que acompañó en la tribuna el alcalde de Ávila, Jesús Manuel Sánchez Cabrera.
marchas y pasodobles. Tras pasar revista, las cuatro unidades fueron evolucionando en el Mercado Grande ante la atenta mirada de los abulenses, que disfrutaron tanto de marchas militares como de pasodobles de sobra conocidos por todos, como ‘El gato montés’, ‘Y viva España’ o ‘España Cañí’.
Cada una de estas interpretaciones recibió el cariño del público en forma de aplausos. Los mismos que pudieron escucharse cuando las cuatro unidades se unieron para interpretar una ‘Arbolada militar’ que arrancó con las inconfundibles notas de ‘Así habló Zaratustra’.
Tras esta interpretación, todas las miradas se posaron en el piquete de honores, que ataviado con uniformes del año 1911 fue el encargado de arriar la bandera. Bandera, por cierto, que se recordó que fue designada como tal el 13 de octubre de 1843, mediante un Real Decreto que firmó en su día Carlos III, y que la Constitución Española ratifica en su artículo cuarto.
Con el himno de España como telón de fondo, la bandera española fue arriada con solemnidad en uno de los momentos más emocionantes de la tarde. 
Como lo fue también el toque de oración interpretado en honor a los soldados que a lo largo del tiempo han dado su vida por España y que concluyó con una salva de honores.
El toque de retreta, interpretado por todas las unidades, precedió a la dislocación de las unidades, que encaminaron entonces sus pasos al Lienzo Norte, donde tuvo lugar un concierto con las cuatro bandas.