"Hemos multiplicado por cinco nuestra actividad diaria"

M.M.G.
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Luis Álvarez, gerente de Isabelo Álvarez, habla de una media de nueve servicios diarios en la funeraria que él dirige

"Hemos multiplicado por cinco nuestra actividad diaria"

Si hay un sector triste y directamente implicado en la crisis del coronavirus ése es el de las funerarias. El elevado número de fallecidos a causa de esta pandemia se traduce, lógicamente, en un incremento en sus servicios.
Así lo refleja la actividad de funerarias como Isabelo Álvarez, a cuyo frente se sitúa como gerente Luis Álvarez, que comienza su conversación con Diario de Ávila planteando «una situación muy crítica» y a la que nunca habían hecho tenido que hacer frente.
Y es que desde que comenzara la crisis del coronavirus, esta funeraria ha multiplicado por cinco su actividad, como subraya Luis Álvarez, que habla de una media de hasta nueve entierros diarios entre Ávila capital y provincia. «Cuando lo habitual es tener uno o dos», apostilla en lo que a su funeraria se refiere.
Y no olvida que en no es la única que trabaja en Ávila. Por eso, se atreve a asegurar que las cifras oficiales de fallecidos que están llegando a la opinión pública no son reales.
«Desde los primeros días de marzo nosotros estamos desbordados», apunta el gerente de Isabelo Álvarez, que habla de que si bien  su empresa está capacitada para asumir el doble de su volumen de trabajo habitual, cuando las cifras se multiplican por cinco, como es el caso, la situación se complica.
Aún así, Isabelo Álvarez ha sido capaz de prestar servicio a todos aquellos que han lo han demandando, realizando, por ejemplo, contratos para aumentar su plantilla. «Al reforzar la plantilla podemos acaparar más», abunda en este sentido el gerente de la conocida funeraria, que quiere agradecer a sus empleados el gran trabajo que están realizando estos días y que nos habla también de cómo su empresa está prestando servicio cuando se le requiere en la Comunidad de Madrid. «Hay que tener en cuenta que Madrid tiene una media de 80-90 muertos al día en una situación normal», habla en este sentido, «y tiene músculo para atender hasta 250 muertes diarias». El problema, explica, se plantea cuando los fallecimientos «van a seis veces más. Entonces», habla Álvarez, «es cuando tiene que habilitar el Palacio de Hielo, el de Justicia...».
En lo que a servicios en Madrid se refiere, Luis Álvarez de cómo han traído cadáveres de Madrid y de cómo ha ayudado a gente a localizar a sus fallecidos. «Porque me llama gente que tiene a sus familiares perdidos», lamenta el gerente de Isabelo Álvarez, que este mismo martes, sin ir más lejos, debía atender cinco entierros en la capital y otros tantos en distintos pueblos repartidos por toda la provincia.
En esos entierros, recalca el gerente de Isabelo Álvarez, se siguen «a rajatable» las instrucciones lanzadas desde Sanidad. Todo su personal está perfectamente equipado y protegido y sólo se permite la entrada de tres familiares. Un aspecto éste que, por cierto, Luis Álvarez no comparte al considerar la medida como «inhumana». Y habla de familias de varios hermanos que no pueden despedir todos a sus padres a pie de tumba. «Después de que han muerto solos en hospitales y residencias, qué menos que puedan estar allí los hijos. Lo contrario está fuera de lugar. Me solidarizo con todos ellos», se entristece Luis Álvarez, que afronta con profesionalidad la dureza de la situación pero que reconoce sentirse «tocado» por todo lo que está viviendo.
Como el conocer de primera mano la situación de algunas residencias de ancianos de Ávila. Sabe que no son pocas las que se han convertido en foco de la infección.
En nuestra conversación con el gerente de Isabelo Álvarez también sale a relucir el tema de la protección de sus empleados. «Tuvimos problemas en el suministro de materiales de protección los primeros días», reconoce, «pero ahora estamos servidos».
Equipos de Protección Individual (EPIS) muy necesarios, sobre todo, en el caso de los conductores funerarios, que son «los más expuestos, al ser los que asisten en domicilios, residencias y hospitales».
Por ese motivo, en esta empresa funeraria se extreman las medidas de seguridad para proteger en el trabajo diario a sus empleados, sobre todo a los más expuestos.