Sin 'focos', el Real Ávila vuelve a borrarse

Área 11
-

1
Mirandés B
1
Real Ávila
Finalizado
Tras ganar al líder, el Zamora, el equipo encarnado vuelve a demostrar su falta de oficio ante uno de los de abajo, el Mirandés B, que le birló el triunfo en el 83'

Sin ‘focos’, el Real Ávila vuelve a borrarse - Foto: David Castro

Tras la de cal, la de arena.Tras ser el primer equipo que gana esta temporada al Zamora, hasta la semana pasada líder invicto del Grupo VIII, el Real Ávila volvió a dar la de arena en su desplazamiento a Miranda, donde se dejó ‘birlar’ un triunfo que acariciaba antes de que Zunzu hiciera el 1-1 en el 83’.  No pudo el Real Ávila imponerse a un rival en puestos de descenso pero que nunca bajó los brazos ante un equipo encarnado que no supo matar el partido, como tantas veces.
El Real Ávila llegaba a Miranda de Ebro en busca de una victoria con la que enlazar una buena dinámica de resultados. Los abulenses sabían que la visita al feudo del penúltimo clasificado del grupo podía acabar convirtiéndose en una trampa si caían en el exceso de confianza y por ello saltaron al terreno de juego muy concentrados, dedicando los primeros minutos de partido a tantear al rival y a hacerse fuertes en el centro del campo. El Mirandés B, por su parte, tampoco quería asumir riesgos y tratar de impedir que el rival pudiese correr con el balón controlado era su máxima prioridad desde el inicio. Con todo, los primeros minutos de partido resultaron de excesivo centrocampismo y sin ocasiones.
Poco a poco, sin embargo, el equipo local trataba de sorprender a su rival con balones largos colgados al área, buscando la espalda de la defensa, aunque la defensa del Real Ávila se mostraba muy segura y conseguía una y otra vez abortar el peligro. Los visitantes, por su parte, trataban de estirar líneas y mover el balón para abrir el juego por las bandas, tratando así de superar las líneas defensivas impuestas por los locales. Tuvo alguna ocasión el Real Ávila en un par de internadas de Diego Ortiz y Moreira, pero el primero no acabó encontrando rematador para su centro y el segundo acabó disparando fuera en el último momento.
Las ocasiones mas claras de unos y otros llegaban en jugadas a balón parado, aunque tampoco ahí fallaban las defensas y el marcador seguía sin moverse.
Pero cuando todo parecía indicar que la primera mitad terminaría con el empate a cero, en el minuto 41 el Real Ávila conseguía adelantarse en el luminoso en un remate de Anthony Calderón que paraba en primera instancia el guardameta local Alberto. Pero el rechace le caía de nuevo a Calderón, que esta vez no fallaba y con el portero ya batido convertía en el 0-1.
Tras el descanso la decoración del encuentro no cambió demasiado. El Real Ávila seguía tratando de controlar el balón y matar el partido ante un Mirandés B que mantenía la intensidad defensiva y trataba de sorprender al rival con balones largos o en jugadas a balón parado. El filial rojillo no acababa de atreverse a dar un paso al frente y dejar más espacios a un rival que sabía que era muy peligroso. Y así el dominio era de los abulenses, aunque era un dominio completamente estéril, sin ocasiones claras de gol.
Los visitantes movían bien el balón en el centro del campo, pero no conseguían superar la defensa de los locales y Alberto apenas sufría bajo palos. Tampoco Johan tenía demasiado trabajo para desbaratar los intentos lejanos del conjunto local o desbaratar algún saque de esquina o lanzamiento de falta de los locales.
Los minutos pasaban y parecía que la victoria del Real Ávila no peligraba. Pero el 0-1 le servía de poco al Mirandés B, que en los últimos veinte minutos de partido se lanzó con todo en busca de la puerta contraria. Los locales tenían ya poco que perder y se dejaron de reservas, encerrando al Real Ávila en su campo. Los visitantes achicaban balones sin excesivos problemas, pero en el minuto 83 Zunzu conseguía el empate tras una buena jugada.
De ahí al final, el Mirandés B volvía a cerrar filas en torno a su portería y el Mirandés trataba de conseguir el gol del triunfo, aunque lo hacía ya sin ideas y con poco empuje ante un rival bien plantado que conseguía así salvar un valioso punto en su lucha por mantener la categoría.