'Mi voto cuenta', campaña del colectivo de Plena Inclusión

P.R.
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‘Mi voto cuenta’, campaña del colectivo de Plena Inclusión - Foto: David Castro

La reforma de la Ley Electoral permitirá votar a más de 400 abulenses con discapacidad intelectual

Sonia y José Luis, dos personas con discapacidad intelectual, pertenecientes  a La Casa Grande de Martiherrero y Pronisa  presentaron ayer la campaña ‘Mi voto cuenta’ , que tiene por objeto llamar la atención de las administraciones y los ciudadanos para facilitar el voto a los más de cien mil ciudadanos que han recuperado su derecho al voto tras la reforma de la Ley Electoral,  se permite el voto a las personas con discapacidad intelectual. De hecho, la mayoría de las personas que recuperaron el voto son personas con discapacidad intelectual.   En la provincia de Avila esta reforma permitirá que unas cuatrocientas personas pertenecientes a los colectivos de la Provincia del Plan de Inclusión de Castilla y León. Pero a estos hay que sumar los de los de otros colectivos de personas con discapacidad intelectual que no están incluidos en este Plan.
José Luis reclaman unas elecciones «fáciles de entender» para todas las personas y en consecuencia también es complicado para las personas con discapacidad intelectual. Por este motivo  reclaman apoyo para algunas personas con discapacidad porque  lo necesitan para entender los programas electorales y también para ir al colegio electoral y no perderse. Entre las cosas que piden a la administración que «tenéis que dejar claro que tenemos derecho a votar» y que «el día de las elecciones nadie puede impedirnos ir a votar», a la vez que reclaman leyes y normas para que «votar sea más fácil». También piden que todos los colegios electorales tengan señales comunes y fáciles de entender.  
Tanto Sonia como José Luis pudieron ejercer su derecho al voto al cumplir los 18 años. José Luis recordó que así  lo hizo por primera vez cuando cumplió esa edad años, pero después se lamenta que lo inhabilitaron para poder votar. Otro tanto sucedió Sonia, que fue inhabilitada cuando tenía 22 años. Y desde entonces no le habían permitido votar. Ahora, según dice, «es un orgullo poder votar». Algo que según dijo, hará en las dos próximas elecciones.
Hay otra serie de peticiones que extienden a los partidos políticos. En este sentido reclaman programas electorales en lectura fácil, y que sean fáciles de encontrar en las páginas de los partidos políticos, y vídeos fáciles de entender y que «en los partidos haya personas con discapacidad intelectual».