«Estoy sorprendida con lo que se puede entrenar en casa»

A.S.G.
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Paula Arias lamenta que la crisis del Covid-19 le alcanzó jugando su primer ITF del 2020. «Ni uno me ha dejado jugar»

«Estoy sorprendida con lo que se puede entrenar en casa»

Nunca se hubiera imaginado entrenando el revés en el garaje, resistencia en unas escaleras, sentadillas en el cuarto de estar o usando garrafas y otros utensilios como pesas, pero es lo que ha tocado. «Estoy sorprendida de lo que se puede hacer en casa» ironiza Paula Arias en su particular encierro mientras trata de seguir las indicaciones online de su entrenador para mantenerse, al menos, lo más en forma posible. No es lo mismo, pero es lo que toca. «Hay que aceptar la situación» comenta la tenista abulense, en su caso una aceptación mental quizás más dura que para otras jugadoras.   
Después de un 2019 prácticamente en blanco, en el que una fractura de peroné la obligó a pasar por el quirófano y no la permitió regresar a las pistas hasta el mes de junio, con la consiguiente falta de ritmo, Paula Arias miraba a este 2020 con ganas de volver a recuperar su mejor ritmo y juego. Tuvo que pasar de nuevo por el quirófano –la tenían que retirar unos tornillos de la primera de las operaciones– a inicios de año pero esta vez desde el optimismo de que sólo serían dos meses parada.  Y en medio de su regreso a las canchas, se desató la crisis del coronavirus.
Tras ponerse a prueba en Barcelona y desplazarse a Turquía para disputar su primer ITFdel 2020 «todo ocurrió muy rápido. En tres días se canceló todo» señala Paula Arias. El Covid-19 ni siquiera la dejó disputar su primer ITFdel año. «Ni uno he podido jugar», lamenta. Apenas la dio tiempo a jugar los primeros partidos. A su regreso a España «todo había cambiado mucho». La situación  había dado la vuelta». Se quedó en Barcelona hasta el Estado de Alarma, cuando optó por regresar a su casa, a Ávila, donde permanece desde entonces.
Mientras cursa sus estudios online en la Universidad Católica de Ávila trata de entrenar todo lo posible, consciente, eso sí, «de que esto va para largo». De momento el circuito ITFha quedado suspendido hasta el mes de junio, aunque podría ser más.  En su mente, como en la de todos los deportistas, aparece la incertidumbre. «Los deportistas vivimos de jugar, de entrenar, de viajar... Todo esto es duro físicamente pero también mentalmente» apunta en uno de los factores a los que ya se está apuntando desde el aspecto psicológico.
En su caso reconoce que la ha dolido que toda esta situación se haya desatado «cuando volvía de nuevo a competir», porque en realidad la abulense lleva tratando de volver desde la fatídica fractura de peroné a finales de 2019.
Mientras exprime cada rincón y objeto de su casa para entrenar –«lo estoy usando todo»– tiene muy claro que lo que toca ahora «es aceptar la situación que hay. Está claro que tendremos bajones pero es una situación que afecta a todo el mundo. Y es un tema de salud», el ITFmás importante en estos momentos.