Aspaym atiende de manera telefónica a más de 1.400 personas

SPC
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Tras el cierre de todos sus centros, salvo dos instalaciones esenciales en Valladolid, la entidad ofrece prestaciones en las áreas de fisioterapia, logopedia, neuropsicología o terapia ocupacional

Foto de archivo del centro Fisiomer de Aspaym en Paredes de Nava (Palencia). - Foto: Brágimo (Ical)

Aspaym Castilla y León atiende y asesora de manera telefónica a más de 1.400 personas con discapacidad, durante el estado de alarma, para paliar la falta de asistencia presencial tras el cierre de los servicios de rehabilitación en la Comunidad, así como los Centros de Fisioterapia en el Medio Rural (Fisiomer) localizados en Valladolid, León, Burgos, Ávila y Palencia, a causa de la crisis sanitaria provocada por el Covid-19.

Tras el cese de la atención en las instalaciones de la entidad, un total de 60 trabajadores se han visto afectados por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), por lo que la asistencia se ha trasladado a la vía telefónica para minimizar la carencia de la misma, de la mano llamadas semanales para evaluar cada situación, la recomendación de ejercicios personalizados y el apoyo psicológico, tanto a pacientes como a sus familiares. 

Por provincias, según los datos facilitados por la propia entidad, Valladolid se posiciona en primer lugar, con 475 usuarios con asistencia telefónica de fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional o psicología, además de otros 150 con ayuda laboral; seguida por Burgos, con 72 y 97 usuarios; y Ávila, donde se atienden a 50 pacientes en aspectos físicos y psicológicos, además de otros 82 usuarios que son asesorados en la bolsa de empleo.

Cierran dicho seguimiento y atención telefónica León (203 usuarios del fisioterapia y 184 personas inscritas en la ayuda laboral) y Palencia (22 usuarios del ámbito rehabilitador y 73 en la bolsa de empleo). Ambas provincias se diferencian del resto, dado que los usuarios sólo reciben consejos y recomendaciones personalizadas en el área fisioterapéutica, y en algunos casos en aspectos terapéuticos, y no en las áreas de logopedia, neuropsicología o psicología.

El proyecto de Fisiomer también se ha visto afectado en los cuatro centros repartidos por el medio rural de Castilla y León. La directora general de Aspaym en la Comunidad, Anabel Pérez, detalla a Ical que la entidad mantiene únicamente abierta la unidad de ictus, daño cerebral y patología infantil, así como la residencia para personas con discapacidad física, ambas en Valladolid.

Proceso de desescalada

Pérez traslada que están siguiendo las pautas y recomendaciones que marcan las distintas administraciones en materia sanitaria y de seguridad, de ahí el cierre y la paralización de determinados servicios que ofrecían a los usuarios. No obstante, aclara que está en proceso la organización del procedimiento a seguir cuando la denominada desescalada comience a aplicarse.

Señala que “es la mayor preocupación de la entidad”, con el objetivo de estructurar la forma adecuada de atender a los pacientes, a través de las indicaciones que dicta tanto Sanidad como Servicios Sociales, ya que ofrecen una prestación sociosanitaria. Para ello, en lo que respecta a la atención fisioterapéutica, se tomarán las medidas oportunas y analizarán que “tipo de pacientes pueden acudir, así como los protocolos a seguir”. Es decir, una “entrada escalonada de usuarios con menor número de patologías o personas sin riesgo de infección”.

La máxima responsable de la entidad asegura que “intentan cuadrarlo porque todavía perdura el estado de alarma y no está claro hasta qué fecha va a ser prolongado”. No obstante, recalca que “están recopilando información para comenzar de manera progresiva con los pacientes menos afectados, con estrictas medidas de seguridad y distancias, además de imponer la obligación de que cada paciente tenga una caja de mascarillas personales para evitar contagios y su propagación”.

A mayores, afirma que también se ha realizado un pedido de mascarillas de la "máxima protección" para que el personal pueda trabajar con seguridad en el momento en el que todo comience a funcionar. No será lo único, ya que, durante los ejercicios en los gimnasios, anuncia que “no se van a utilizar sábanas, sino papel, y todas las camillas, máquinas y elementos van a ser desinfectados tras cada uso”.

Y es que, es imprescindible que las medidas sean “muy cautas” y adaptadas a cada situación y servicio, dado que en el gimnasio de rehabilitación de Valladolid trabajan hasta nueve fisios, cinco celadores y dos entrenadores personales. De ahí la razón de la seguridad y la protección entre los profesionales y los pacientes durante la activación del trabajo.

Asistencia en Palencia

En el caso de Palencia, su coordinador, Álvaro Elices, explica a Ical que “se dedica a organizar de alguna manera la vuelta al trabajo cuando sea posible y a llevar a cabo el mantenimiento de la gestión económica de la entidad”. No son las únicas labores que realiza durante estos días de parón y confinamiento, dado que ejerce de nexo de comunicación entre los usuarios y los fisioterapeutas, ya que los profesionales de la Delegación de Palencia, dos de ellos asignados al centro de la capital y otro más en Paredes de Nava, soportan actualmente un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE).

De esa manera, se posibilita apoyo a todos aquellos que han solicitado ayuda o asesoramiento para la realización de ejercicios o acciones de fisioterapia. A mayores, Elices realiza una serie de contactos telefónicos todas las semanas a los usuarios habituales, con el objetivo de realizar un seguimiento y poder transmitir el mayor número de consejos. Aunque se intenta paliar esta situación y ayudar lo máximo posible, subraya que “hay casos particulares en los que es totalmente imposible que se realicen determinados ejercicios y actividades en las viviendas”, ya que confluyen personas en silla de ruedas, con espacio reducido o con familiares de edad avanzada, apunta.

Motivo por el cual, desde la propia perspectiva del coordinador de la provincia y de una manera controlada, afirma que “se debería permitir la atención presencial a aquellas personas cuya atención sea esencial”. Sería bueno “establecer un protocolo estricto para evitar los contagios, pero posibilitando la atención personalizada con el objetivo de que los usuarios con mayor necesidad de atención fisioterapéutica puedan seguir recibiendo el servicio”. Todo ello enfocado a minimizar dicha carencia, dado que las restricciones actuales “están afectando muy negativamente a ciertos usuarios”, señala.

Apoyo esencial

El trabajador social detalla que ofrece ayuda a las personas con discapacidad que lo requieran en la realización de trámites administrativos, con una asistencia técnica en ese sentido, las cuales están incluidas en los itinerarios personalizados de búsqueda de empleo para personas con discapacidad. La intención es “resolver cualquier tipo de duda”, como ha sido el caso con una oferta laboral en estos momentos, “aunque parezca extraño”.

Aclara que se ha coordinado junto con otros trabajadores y técnicos del resto de provincias para elaborar un boletín con asuntos sociales y laborales para informar y ofrecer contenidos esenciales a los socios y usuarios. Es decir, “trabajar en todo lo que se pueda durante estas circunstancias”, como sucede con la tramitación de la doble vía de becas que radican desde la Federación Nacional de Aspaym, tanto para la adquisición de productos específicos como para la adaptación de la vivienda, donde se beneficiaran de ellas cuatro palentinos.

Y es que, reconoce que “no tiene una estructura de trabajo determinada, sino que ayuda e intenta solucionar todos los aspectos posibles que le plantean los usuarios y las personas con alguna discapacidad durante el confinamiento del estado de alarma”. La idea es “sacar adelante cualquier asunto y aspecto”, todo ello teletrabajando, ya sea por vía telefónica o telemática.

Por otro lado, Álvaro Elices también asesora a las personas que lo necesiten a gestionar otras subvenciones y ayudas enfocadas en el mismo sentido que las anteriores. Aunque, el trámite es lo de menos, más aún en estos días, ya que comenta que hace unos días ha promovido la burocracia para que una palentina, procedente del Hospital de Parapléjicos de Toledo, recibiera a la mayor celeridad posible la tarjeta municipal para aparcar en estacionamientos destinados a personas con movilidad reducida. Siempre con la finalidad de beneficiar su día a día, a partir del vehículo.

A modo de complemento, se estructura el Programa Individualizado de Recuperación e Integración Social de Personas con Discapacidad Sobrevenida (PIRI), a partir de un equipo centralizado en Valladolid, el cual se desplazaba por toda la Comunidad y llevaba a cabo labores de adaptación domiciliaria después de un accidente. Pero, actualmente, ofrece a los socios de la entidad un "apoyo psicológico por vía telefónica durante el periodo de confinamiento provocado por la propagación del coronavirus", concluye.