La España vaciada busca sitio en el Congreso

Ángel A. Giménez (EFE)
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Teruel Existe se lanza a la política para hacerse oír en Madrid después de una década reclamando como asociación mejoras que nunca llegan

Cerca de 50.000 personas se manifestaron el pasado marzo en la capital de España para exigir más servicios. - Foto: Chema Moya

La España vaciada quiere sentarse en los escaños del Congreso. Plataformas como Teruel Existe ya ha dado el paso, en clara demostración de que compromisos cívicos como la lucha contra la despoblación necesita a la política para ganar peso, protagonismo y visibilidad.
Manuel Gimeno es un histórico de Teruel Existe, la plataforma ciudadana que le dice al Gobierno de turno que la provincia no puede seguir abandonada más tiempo. En las elecciones del próximo domingo es posible que este movimiento ocupe un escaño del Congreso.
Gimeno recuerda con precisión el itinerario que Teruel Existe ha seguido desde 1999 hasta hoy: más de 40 movilizaciones y más de 240 actos, una reunión en el Palacio de La Moncloa, un viaje a Bruselas en 2001 y la movilización en Madrid de 50.000 personas el 31 de marzo de este año.
Y «la gota que colmó el vaso»: el pasado septiembre el Ministerio de Fomento desbloqueaba el tramo ferroviario entre Santander y Bilbao debido al acuerdo político que el PSOE y el PRC de los regionalistas cántabros suscribieron en el Congreso.
En cambio, el tramo de ferrocarril que Teruel Existe lleva pidiendo desde hace casi 10 años, la mejora de la conexión entre Zaragoza y Sagunto (Valencia), había quedado arrinconada en un cajón de algún despacho de Fomento.
En una provincia que lleva perdiendo habitantes nueve años consecutivos, según los datos del Instituto Nacional de Estadística, la indignación cundió y puso los ojos en la repetición electoral del 10-N. Si el PRC lo había hecho en la Cámara Baja, ¿por qué no ellos?
Teruel Existe se ha convertido para los próximos comicios en una agrupación de electores, lo que supone, en cumplimiento de la legislación, un laberinto de burocracia y obstáculos. Uno de ellos consiste en recabar tantas firmas como número de habitantes quepan en el 1 por ciento censado de la provincia.
Las 1.100 rúbricas que necesitó Teruel Existe se multiplicaron hasta casi 6.800, y con ellas fueron a la Junta Electoral Provincial. Primer objetivo cumplido.
Su irrupción ha enrarecido el ambiente político de la provincia; en el tablero ha entrado una pieza nueva. «Menos guapos, nos han llamado de todo», afirma Gimeno antes de evitar el intercambio de descalificaciones.
El presidente aragonés, Javier Lambán, cuando le preguntaron a principios de octubre por los planes de esta plataforma, dijo: «Teruel existe, como los perros y las serpientes».
Un reconocido cargo socialista como Ignacio Urquizu, alcalde del municipio turolense de Alcañiz, se ha prodigado en críticas dentro de su perfil de Twitter. El leitmotiv viene a ser éste: un movimiento ciudadano que se mete en la arena política deja de ser un movimiento ciudadano.
Pero el PSOE no ha sido el único partido molesto. Los resultados de las urnas del 28 de abril quizá expliquen las suspicacias: los socialistas sumaron 25.500 votos y obtuvieron un escaño; el PP, 18.521 y otro escaño; Cs, 15.378 y el diputado restante.
El deseado segundo escaño que desean socialistas y populares se aleja; el de Cs pende de un hilo.
Gimeno, número dos de la lista al Congreso, recalca que no son un partido, sino un movimiento transversal al que los ciudadanos de la provincia se adhieren, o por el que se interesan, debido probablemente a un motivo histórico: «Se ha esquilmado la provincia; la han despojado de recursos para hacer proyectos que no pasan por Teruel».
Pero además, y sobre todo, la despoblación. Este territorio y Soria se consideran «la zona cero de la despoblación» en España y en Europa.
El «círculo vicioso» del éxodo demográfico se ha cebado aquí: menos inversiones, menos empleo, menos gente, menos sanidad, menos educación, menos comunicaciones. Da igual el orden.

Herida de muerte

Por lo que respecta a la segunda provincia más despoblada del país, el portavoz de Soria Ya, Fernando Arévalo, aporta un dato: su provincia presenta una proporción poblacional de 8,6 habitantes por kilómetro cuadrado, llegando en algunas zonas a ser de dos habitantes.
Gráficamente: «la provincia entera cabe en el Camp Nou», el estadio del Barça, zanja.
Guadalajara, León, Burgos, Zamora, Huesca son otras provincias que se están vaciando, pero en Teruel y en Soria la herida es «de muerte», señala.
El 31 de marzo de 2019 supuso un hito para esta lucha ya desesperada. Teruel Existe y Soria Ya organizaron una movilización en la capital de España a la que se sumaron casi 100 organizaciones contra la despoblación procedentes de la España interior.
Quedaba menos de un mes para los comicios de abril y todos los candidatos incluyeron y ofrecieron medidas.
El pasado lunes, en el debate televisado de las elecciones del 10 de noviembre, las propuestas volvieron y oscilaron entre la creación de un ministerio específico y la inyección de inversiones, sin olvidar la redacción de un Pacto de Estado.
Tener escaños en el Congreso conlleva varias ventajas, sobre todo la visibilidad y la resonancia. De la despoblación se hablará más y se escuchará mejor.
Arévalo, por ello, muestra una idea: «Sería bueno la unión de varias provincias para entrar en el Congreso con al menos 15 escaños o más, y así, luchar contra la despoblación de manera más fuerte y contundente».
Por el momento, Teruel Existe ha dado el primero paso y ha cumplido el objetivo inicial.
El segundo paso es entrar en el Parlamento y el objetivo siguiente, decir en la tribuna del Hemiciclo que hay lugares en España en los que queda cada vez menos gente, menos escuelas, menos médicos, menos cajeros. Más silencio.
Un grupo de ciudadanos está dispuesto a dar el salto.