El transporte, casi exclusivo para farmacias y supermercados

I.Camarero Jiménez
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El responsable de transporte en Confae, Juan José Pérez, asegura que «no hacemos nada de largo recorrido» y lamenta no poder parara comer, tomar un café o al aseo: «El servicio ahora es el campo»

El transporte, casi exclusivo para farmacias y supermercados - Foto: David Castro

Los camioneros y transportistas, grandes olvidados en el día a día,  con motivo de la crisis del  COVID-19 escalan posiciones y en muchos casos son reconocidos como héroes por su impagable trabajo a la hora de que España no se quede desabastecida. Sin embargo no es fácil cumplir con el día a día.
Hablamos con el responsable de transporte en la Confederación Abulense de Empresarios, Juan José Pérez, quien reconoce que los grandes trayectos en el caso de Ávila se complican, de hecho van desapareciendo porque las principales fábricas como son Plastic,en Arévalo o Nissan, en Ávila han cerrado. Trabajan más el corto recorrido, los trayectos cercanos y aún así también hay dificultades: «Los lugares donde antes comíamos están cerrados y la gente lógicamente se lleva la comida de casa». Otro problema es lógico y diario ¿qué pasa con la necesidad de ir al baño? pues «que el campo se ha convertido en nuestro aseo», cuenta Pérez. Y es que si bien es cierto que las gasolineras están abiertas, los baños, no: «Es lógico pues tendrían que tener a una persona en exclusiva dedicada a desinfectarlos constantemente». Lo comprenden, claro, pero la molestia es evidente.
En estos días han notado como la Guardia Civil se ha relajado con ellos y «no nos ponen ningún problema»y es que han demostrado que son esenciales en la gestión de esta crisis.
La gente ha bajado el ritmo en cuanto a las compras de alimentos se refiere, pero por ejemplo «han subido mucho los portes de medicamentos, la atención a las farmacias». Algo también normal teniendo en cuenta que la receta electrónica para los pacientes crónicos ahora no precisa de ir al médico ya que se ha renovado para los dos próximos meses y los pacientes «ya que salen, compran el doble». Sin problemas en el corto recorrido asegura el representante de los transportistas de Confae que «estamos funcionando lo mejor posible». Además tratando de cumplir todos los requisitos de seguridad: guantes, mascarillas, productos para desinfectar...
En el transporte internacional estima que nuestros camioneros «no estan haciendo nada» y los que se hacen a nivel del territorio español son sobre todo de alimentacion. «En estos trayectos no hemos tenido problemas pero van bajando bastante». De hecho, otras empresas industrias de Ávila iran echando el cierre en próximas semanas (nos apunta algunos nombres, pero los omitimos). El día a día pasa ahora sobre todo por el suministro a farmacias y supermercados, concluye.
Hablamos además con el responsable de la empresa Transportes Esteban, con José Antonio Esteban, quien comparte en gran parte las reflexiones de Pérez. Asegura que su labor a día de hoy tiene sus pros y sus contras «por suerte estamos trabajando, pero por otro lado, estamos en la calle y cuando volvemos a casa lo hacemos con la preocupación lógica de si nos habremos librado o no del contagio». Las precauciones son muchas y las entregas de los portes se hacen sin dinero de por medio y ni siquiera dejan el bolígrafo para firmar el ‘recibí’. Reconoce esa dificultad que ha llegado con el coronavirus «no tenemos ni donde comer, ni tomar un café, y no tenemos aseos» y «cada uno descansa como puede». 
Difícil,sí pero convencido de que ese trabajo hay que hacerlo y es que «transportamos mercancías de primer orden, de primera necesidad». Si no son fármacos o alimentación son productos que terminan en la cadena de alimentación :«No podemos faltar», es su conclusión y por eso llama a que la gente se quede en sus casas, «nosotros estamos fuera y nos fastidiamos, pero los demás deben estar en casa». Hay que frenar el contagio, hay que parar, quedarse en casa.
En este punto es necesario a su modo de entender poner el freno a las ventas en Internet, «las compras on-line deberían prohibirse». Hay mucha gente implicada, el que vende, el que prepara el producto, el personal de administración que hace el albarán, el que recoge el paquete, el que lo entrega y el que lo recibe y tras ellos, todas sus familias». Además «no son productos de primera necesidad» y supone un riesgo. Los transportistas asumen un riesgo «por responsabilidad» asegura pero no debe ir mas allá de lo necesario y en este punto afirma que todavía hay gente que está incluso haciendo reformas en casa y en ese sentido la construcción también hay que pararla a su juicio.
Teme al virus y no lo oculta «No dejo salir a mis padres ni a mi familia». Si algún trabajador tiene un síntoma... «les hemos dicho que a casa». Algunos hay en sus hogares y no por enfermedad: «Les hemos dado vacaciones». Entre Ávila y Segovia emplean a 80 personas y no hay trabajo para todos. Habitualmente dan 15 días en invierno y otros 15 en verano, pero cuando toda la plantilla se haya cogido esos 15 estima que habrá que buscar otras soluciones y ésas «pueden pasar por un ERE» y es que hasta ahora había trabajo pero ya este viernes se ha empezado a notar un descenso brusco que estima «irá a más». Plantear un ERE no será algo de cara a la próxima semana pero puede que sí «dentro de dos».
En cualquier caso concluye que el Gobierno debe ser más radical en sus medidas, pero estima que no podrá serlo hasta que «deje de pensar  en la crisis económica que traerá el virus y sí en que lo que está en juego son vidas humanas».