Las primeras pinceladas de Almodóvar sobre el lienzo

Celia Sierra (EFE)
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El cineasta inaugura con la muestra 'Flores' un nuevo período creativo que ha llevado a cabo a cuatro manos con el artista Jorge Galindo y que supone su primera incursión en la pintura

El cineasta Pedro Almodóvar (i) y el pintor Jorge Galindo - Foto: Rodrigo Jiménez

Pedro Almodóvar cambia la cámara por el pincel en Flores, una exposición que ha desarrollado a cuatro manos con el artista Jorge Galindo, y en la que ambos han trasladado la explosión de color y la emoción de su filmografía.
«Ha sido como una danza de complicidad», explicó ayer el comisario de la muestra, Rafa Doctor, sobre el proceso creativo del tándem Galindo-Almodóvar. Esa danza, que llevan bailando desde el invierno pasado en el estudio del pintor en Borox (Toledo), es la primera incursión en el mundo de la pintura del cineasta, que el año pasado ya comenzó a experimentar con la fotografía de bodegones de flores.
Flores parte justo de esa experiencia inicial. Aquellos bodegones, ampliados, han servido de lienzo a los artistas, que, a ritmo caótico, han pintado sobre ellos con trazos impulsivos de color, a veces con brocha, a veces con la mano, a veces lanzando chorretones de pintura sobre las imágenes de rosas, margaritas o crisantemos.
Las primeras pinceladas de Almodóvar sobre el lienzoLas primeras pinceladas de Almodóvar sobre el lienzo - Foto: Rodrigo JiménezLa explosión de rosa, amarillo, blanco, verde y azul en lienzos de gran formato (el más grande mide 11x6 metros) genera un evocador resultado, que, pese a ser un trabajo a cuatro manos, está estrechamente ligado al reconocible lenguaje del cineasta manchego.
El peculiar proceso experimental que ha generado las más de 40 obras expuestas puede verse en varios vídeos en el recorrido. «Es un proceso caótico, pero lo hacen con mucho silencio, a veces ni se miran», describe el comisario.
Ambos aplican color frenéticamente y sin piedad sobre los delicados bodegones de Almodóvar, delimitados por siluetas limpias y  sencillez y que resurgen con más fuerza tras el proceso. «A veces se establecía un diálogo entre Jorge y yo, o dos monólogos simultáneos, cada uno en una punta del cuadro», explicó Almodóvar en la presentación de la muestra.