Zarramaches y cucurrumachos, camino de convertirse en BIC

M.M.G.
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La Junta de Castilla y León ha iniciado los trámites para declarar Bien de Interés Cultural inmaterial estas dos mascaradas y otras 31 más de la región

Zamarraches y Cucurrumachos, camino de convertirse en BIC

La Junta de Castilla y León ha incoado el procedimiento para su declaración y el de otras 31 mascaradas de la región y así lo ha publicado en el Boletín Oficial de Castilla y León de este miércoles 7 de abril.

Es en este texto en el que la Dirección General de Patrimonio Cultural explica que “se entiende por patrimonio cultural inmaterial ‘los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas –junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes– que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural. Este patrimonio cultural inmaterial, que se transmite de generación en generación, es recreado constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, infundiéndoles un sentimiento de identidad y continuidad y contribuyendo así a promover el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana’”.

Y en concreto, aclara que “con la denominación de Mascaradas en Castilla y León, se agrupan un conjunto excepcional, diverso y complejo de manifestaciones festivas que se celebran en pequeñas comunidades rurales de la Comunidad de Castilla y León, en las que la máscara se configura como elemento definidor del personaje ritual que interviene e interactúa con otros personajes, convecinos o espectadores, en diversas escenificaciones o representaciones de carácter teatral”.

Junto con Ávila, Burgos, León, Palencia, Soria y  sobre todo Zamora, atesoran estas manifestaciones cuyo marco temporal de celebración era originariamente la época invernal, pero en algunos casos su propia evolución natural ha dado lugar a un cambio de fechas, por lo que se incorporan en este reconocimiento cultural las festividades de mascaradas que, con rasgos comunes y características propias, se celebran, por ejemplo, en la Pascua de Resurrección o en el Corpus Christi.

“La transmisión oral, la identidad de los miembros de la colectividad, las acciones que se representan, los personajes que intervienen, la indumentaria y objetos utilizados, la música, los sonidos, el espacio en el que se desarrollan, el marco temporal, el protagonismo de la comunidad, la diversidad de símbolos y significados, la pervivencia a lo largo de la historia y la vitalidad actual, constituyen una relación sintética de los contenidos de estas celebraciones y rituales festivos, que constituyen el objeto de esta declaración”, justifica la Junta de Castilla y León su decisión de comenzar el proceso para declararlas BIC inmateriales.

“El papel de las mascaradas en la cohesión e identidad de la colectividad, el contenido simbólico y la complejidad de significados de estas manifestaciones festivas, su continuidad histórica y vinculación con la elaboración de mitos y ritos, la diversidad de expresiones creativas, desde las representaciones callejeras hasta la elaboración y mantenimiento de máscaras y trajes, la transmisión de músicas, danzas, la creación de personajes, son las condiciones y características que determinan la importancia y relevancia de estas celebraciones”, abundan en la idea. “Pero sobre todo es la participación y cooperación en la organización y mantenimiento de estos rituales festivos por parte de los vecinos de estos pequeños núcleos rurales, los que a través de asociaciones han conseguido la pervivencia, vitalidad y carácter dinámico de estas festividades, su salvaguarda y continuidad”, se asegura.



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