El colegio Santo Tomás ampliará su comedor ante la demanda

B.M
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Las obras, con un presupuesto de 115.800 euros y con la previsión de que estén terminadas antes del próximo curso, también servirán para contar con una nueva aula de informática

El colegio Santo Tomás ampliará su comedor ante la demanda - Foto: David Castro

El comedor del colegio Santo Tomás se ampliará tras una inversión de 115.800 euros y con unas obras que está previsto finalicen antes de que comience el nuevo curso.
La Dirección Provincial de Educación acaba de sacar a licitación las obras para esta ampliación que supondrán, según explica Santiago Rodríguez, director provincial de Educación, incluir un nuevo espacio construido en dos plantas, de forma que la de abajo se utilice para ese aumento del comedor mientras que en la planta superior supondrá poner en marcha una nueva aula de informática. Por tanto, una ampliación de instalaciones que se aborda teniendo en cuenta que ahora el servicio de comedor se daba en varios turnos debido al aumento de usuarios por lo que se ha querido «aprovechar un espacio pegado al comedor para ampliar la zona y rehabilitar una aula de informática en el piso superior, más grande».
Actualmente el comedor está situado en el espacio de un antiguo porche abierto que se cerró y acondicionó para albergar las mesas del comedor y la cocina. Este espacio de 86 metros cuadrados se ha quedado pequeño para albergar la matrícula de comedor que existe actualmente, que son 150 niños de media diaria cuando las plazas del comedor en este momento son 70.
En este sentido,  en las cláusulas para la contratación se indica la espera a la que están sometidos algunos niños y la tensión del personal que atiende, lo que se podría solventar con la ampliación. Además, la reubicación de la cocina en un espacio diferente permitirá que las mercancías se transporten a la misma directamente desde la calle, sin necesidad de introducirlas por el colegio.
El plazo de ejecución de la obra es de tres meses, con una fecha de inicio estimada a partir del 15 de mayo de este año. La obra permitirá que se puedan impartir las actividades educativas hasta el día 23 de junio de 2020, con la menor perturbación posible, por lo no se comenzarán las actuaciones en el interior del edificio hasta esa fecha. Además se tomarán las medidas necesarias para minimizar el ruido de modo que sea posible impartir docencia, así como las medidas para garantizar la seguridad del alumnado y del resto del personal que deba utilizar el centro.
Entre ellas estaría el vallado de la zona de obra con la suficiente altura para que el alumnado no pueda acceder a la misma y limitar la entrada y salida de maquinaria y vehículos a los momentos en que no hay alumnado en el patio, siempre en coordinación con el equipo directivo del centro.
En definitiva, según explica Santiago Rodríguez, se trata de molestar lo menos posible y mantener la seguridad, mientras se realiza una obra que se quiere tener finalizada para el comienzos del próximo curso.