Ni una sola gota de aceite por el fregadero

E.Carretero
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La asociación abulense y el Ayuntamiento desarrollan una campaña de concienciación en El Bulevar en la que se reparten embudos para facilitar el vertido de este residuo a los contenedores destinados a este fin

Ni una sola gota de aceite por el fregadero - Foto: David Castro

Sabía que un litro de aceite contamina mil litros de agua y no solo eso sino que su vertido por el fregadero obstruye las cañerías y genera suciedad que luego atrae a cucarachas, ratas y otras plagas. Eso lo sabe bien Alfredo Pena Jiménez, uno de los jóvenes que trabajan en el programa de recogida de aceite usado que desarrolla Down Ávila. Él es un ecologista convencido y no duda en contar a cualquiera los perjuicios que el vertido incontrolado de aceite origina ni tampoco los beneficios de reciclar este residuo orgánico que él junto a otros compañeros se encarga de recoger todos los días de los contenedores que la asociación tiene repartidos por la capital abulense y por otros municipios de la provincia y también el que se genera en bares, restaurantes y otros establecimientos.  
Además de recorriendo la provincia para recoger el aceite de uso doméstico que los abulenses depositan en los distintos contenedores que Down Ávila tiene distribuidos por toda la geografía abulense, siete de ellos en la capital, Alfredo también se dedica estos días a concienciar a los clientes del Centro Comercial El Bulevar de la importancia de reciclar el aceite ya usado dentro de una campaña impulsada por la asociación abulense y el Ayuntamiento de Ávila a través de la cual se repartirán 1.500 embudos para facilitar el vertido de este residuo a botellas y otros envases para su posterior depósito en estos contenedores.
Asegura Alfredo, al que escuchan muy atentos sus compañeros Jonathan y Cristina, que aunque él lleva poco más de medio año trabajando en el programa de recogida de aceite usado de Down Ávila, actividad que ha generado nueve empleos fijos, en su casa «siempre» han estado muy concienciados con la ecología y que «nunca» se ha tirado el aceite por el fregadero porque su abuela Feliciana es de las que todavía siguen empleado esta grasa «para elaborar unos jabones buenísimos y que sirven para todo».
En Down Ávila no dedican el aceite que se recoge para elaborar jabones pero sí lo llevan a plantas de tratamiento donde, separado adecuadamente y tras los correspondientes tratamientos, se utiliza posteriormente para producir biocarburantes, ceras, barnices y e incluso jabones en una actividad que reduce el uso de recursos e impulsa la creación de empleos verdes.
Alfredo, Jonathan, Cristina y el resto de compañeros de Down Ávila lo tienen muy claro: ni una gota de aceite por el fregadero y así se lo contarán durante estos días a todas aquellas personas que pasen por El Bulevar, cuyo aparcamiento, por cierto, también cuenta con uno de esos contenedores, a quienes también entregarán un embudo para que no tengan excusas a la hora de dar al aceite sobrante un segundo y sostenible uso.