Ávila lidera la caída del consumo de carburantes

M.M.G.
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Las restricciones de la pandemia contraen el consumo de combustibles de automoción un 20,5% en Castilla y León durante el año 2020. En nuestra provincia se consumieron 89.859 toneladas

Ávila lidera la caída del consumo de carburantes

Ávila lideró en 2020 la fuerte caída en el consumo de carburantes registrada en la región. La pandemia  y los confinamientos, con la correpondiente caída de viajes y de desplazamientos por carretera, ha hecho mella también en el consumo de gasóleos y gasolinas. Sobre todo, en nuestra provincia.

Según la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES), el consumo de carburantes de automoción (gasolina 95 y 98 y gasóleo A) se situó en Castilla y León en el año 2020 en 1,63 millones de toneladas, lo que supone un desplome del 20,5 por ciento respecto al año anterior, provocado por las restricciones de la pandemia.

Por otra parte, el consumo de gasóleo A se situó en 1,41 millones de toneladas, con una merma del 20 por ciento, mientras que el de gasolina 95 y 98 alcanzó las 223.935, con un retroceso del 23,5 por ciento.

Pero si analizamos estos datos por provincias es donde observamos cómo Ávila se encuentra en las primeras prosiciones en lo que a descenso del consumo se refiere. Así, si  bien el consumo global de carburantes por provincias revela que todas sufrieron una contracción importante de la demanda, éste se redujo un 21,2 por ciento en Ávila, con 89.859 toneladas. A nuestra provinca sólo la superó Burgos, donde se consumieron 234.075 toneladas de gasóleo A y gasolinas 95 y 98, que revelan una bajada del 28,3 por ciento respecto al año anterior.

Tras estas dos provincias, las tablas sitúan a Soria, con un descenso del 20,5 por ciento, en la media autonómica, con 85.934 toneladas.

Además, la merma de consumo en Segovia fue del 20,4 por ciento, y en Salamanca, del 20 por ciento, con 111.179 y 253.561 toneladas, respectivamente. Valladolid sufrió un descenso en el consumo de gasóleo y gasolinas del 19,5 por ciento, con 272.396 toneladas en 2020; mientras que León, vio un recorte del 18,3 por ciento, y Palencia, del 18,4 por ciento, con consumos de 288.227 y 109.189 toneladas, en cada caso. Zamora fue la provincia que experimento un menor descenso en el consumo de carburantes, con 193.422 toneladas y una bajada del 16 por ciento.

Por tipo de carburante, la provincia abulense tampoco puede presumir de haber aguantado el tirón y vuelve a situarse en la segunda posición de la tabla.De esta manera, el consumo de gasóleo A bajó en Burgos (199.481 toneladas), un 28,9 por ciento; en Ávila (74.015), un 20,7 por ciento; en Segovia (93.758) y Soria (76.570), un 20 por ciento, ambas en la media autonómica; en Salamanca (226.641), un 19,1 por ciento; en Valladolid (229.422), un 18,9 por ciento; en León (199.481), un 17,8 por ciento; en Palencia (93.286), un 17,5 por ciento; y en Zamora (175.978), un 15,3 por ciento.

En cuanto a las gasolinas 95 y 98, los descensos de consumo fueron más pronunciados de media en la mayoría de los territorios, y bajaron en Salamanca (26.919 toneladas), un 26,3 por ciento; en Burgos (34.593), un 25 por ciento; en Soria (9.363), un 24,7 por ciento; en Ávila (15.844), un 23,8 por ciento; en Palencia (15.902), un 23,3 por ciento; en Segovia (17.420), un 23 por ciento; en Valladolid (42.974), un 22,8 por ciento; en Zamora (17.443), un 22,5 por ciento; y en León (43.475), un 21,2 por ciento.

estado de alarma. Lo cierto es que todos los meses del año estuvieron marcados por un descenso en el consumo de carburantes, aunque los que coincidieron con el primer estado de alarma fueron los de un desplome más acusado. 

En concreto, la declaración a mediados de marzo del el estado de alarma generó una contracción ese mes del 26,8 por ciento del consumo, hasta las 120.446 toneladas. 

El mes de abril, fue el de peores resultados, con un desplome del 60,4 por ciento, hasta las 69.504; y en mayo el porcentaje negativo se situó en el 47,1 por ciento, con 93.809. Asimismo, en junio mermó el consumo de gasolinas 95 y 98 y gasóleo A un 25,5 por ciento, con 127.379 toneladas.

Por tipo de combustibles, en el caso del gasóleo A, los peores meses del año pasado coincidieron como no podía ser de otra forma con el primer estado de alarma y el confinamiento global. El desplome más acusado se dio en abril, un 57 por ciento con 64.799 toneladas consumidas; y en mayo, un 44,5 por ciento, con 85,166. en el caso de las gasolinas 95,y 98, se repite la secuencia, con una caída en el cuarto mes del año del 80,9 por ciento, y del 64 por ciento en el quinto, con consumos de 14.705 y 8.643 toneladas, respectivamente