Tras los pasos de Suárez por la ciudad

E.Carretero
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Con motivo del quinto aniversario de su fallecimiento el Ayuntamiento de Ávila organizó este sábado un recorrido por aquellos lugares que de un modo u otro fueron escenario de la vida en Ávila del expresidente del Gobierno

Tras los pasos de Suárez por la ciudad

Junto a la estatua que un año después de su fallecimiento le dedicó el Ayuntamiento de Ávila, y que se ha convertido en uno de los emblemas de esta ciudad,  arrancó este sábado la ruta tras los pasos de Adolfo Suárez programada por la Tenencia de Alcaldía de Cultura con motivo del quinto aniversario de la muerte del expresidente del Gobierno. Una ruta que despertó mucho interés como demuestra el hecho de que no solo se llenaran las 50 plazas disponibles sino que finalmente se unieran a la misma más abulenses y visitantes atraídos por la figura del político abulense. «Además de un personaje reconocido en todo el mundo, Adolfo Suárez es un personaje muy querido en Ávila», apuntaba Israel Múñoz, el técnico municipal encargado de guiar este recorrido, a la hora de explicar el gran interés despertado por esta visita.
Aunque es cierto que la ruta discurría por aquellos lugares que por un motivo u otro Suárez frecuentó en esta ciudad, el recorrido no tenía tanto el objetivo de visitar estos espacios como de evocar su figura en distintos momentos de su vida.
Así, tras dejar la plaza que lleva su nombre, y donde se destacó ese carácter cercano y afable del político abulense que no dudaba en pararse por la calle para saludar y departir con sus paisanos, el grupo dirigió sus pasos hacia la Catedral, en cuyo claustro, y tras un funeral con honores de Estado, fue enterrado el político abulense.
Lógicamente, también se rememoró durante esta visita la infancia y juventud de Adolfo Suárez, con paradas en la calle Enrique Larreta, concretamente junto al número 1 de esta vía, donde la familia del expresidente del Gobierno vivió tras dejar Cebreros y también en la calle Lope Núñez, en este caso frente al Palacio de los Águila donde en su día estuvo el colegio de San Juan de la Cruz en el que estudió el popular abulense.
No faltó tampoco en este recorrido una parada en la plaza de Mosén Rubi, donde se encuentra el convento de mismo nombre en el que hasta que sus restos se trasladaron a la seo abulense con motivo del fallecimiento de su marido estuvo enterrada Sonsoles Illana. «Suárez fue un luchador de batallas, especialmente la que le enfrentó al cáncer de su hija y de su mujer», apuntó al llegar a este lugar el guía de esta visita que también discurrió por el Mercado Chico, donde nuevamente se destacó ese carácter «amigable y líder por naturaleza» de quien fuera uno de los personajes clave de la Transición Española.
En la Plaza del Corral de las Campanas se destacó la figura de Suárez como «hombre reconocido» y recordaron algunos de los premios y reconocimientos otorgados a este ilustre abulense, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia o el Collar de la Orden de Carlos III que el Rey Juan Carlos I le impuso a título póstumo.
En la Plaza de La Santa se recordó «al hombre de palabra» y aquel famoso 'puedo prometer y prometo', que fue «más que una promesa y que sirvió para encaminar a nuestro país hacia la democracia».  El recorrido finalizó con una visita a la vivienda que el expresidente mandó construir en la calle Telares y que en la actualidad  alberga un hotel de 5 estrellas de la cadena Fontecruz que lleva por nombre La Casa del Presidente.