El Papa:"Escuchemos el grito de los niños pidiendo justicia"

SPC
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Francisco pide en la cumbre anti-pederastia que se discuta de "forma sincera y profundal" para solucionar un mal "que aflige a la Iglesia y a la humanidad". El Pontífice propone la elaboración de un protocolo con los pasos a seguir tras una denuncia

El Papa:"Escuchemos el grito de los niños pidiendo justicia" - Foto: VINCENZO PINTO / POOL

El Papa ha pedido ante los participantes de la cumbre anti-pederastia reunidos por primera vez en el Vaticano "que se escuche grito de los pequeños que piden justicia". 

"El Pueblo de Dios nos mira y espera no simples y obvias condenas sino medidas concretas", ha considerado en una breve alocución. 

Asimismo, ha instado a los presentes a discutir con sinceridad: "Discutamos juntos, de forma sincera y profunda cómo afrontar este mal que aflige a la Iglesia y a la humanidad". 

Finamente ha pedido que el Espíritu Santo le ayude a "transformar este mal en una oportunidad de responsabilidad y purificación". Y ha concluido: "Que la Virgen nos ayude a intentar curar las graves heridas que el escándalo de la pedofilia ha causado en pequeños y en creyentes".

Además, en la reunión se ha estudiado la elaboración de un protocolo con los pasos a seguir tras una denuncia de abusos a menores o la creación de centros de atención para ayudar a combatirlos.

Estas ideas han sido propuestas por varias comisiones y  conferencias episcopales y el Francisco anunció que se reflexionará sobre ellas durante la cumbre, pues se distribuyeron a todos los participantes.

Entre los 21 puntos, que según el Papa son "un simple punto de partida", se propone "la elaboración de un vademécum en el que se especifican los pasos a seguir por la autoridad en todos los momentos clave del surgimiento de un caso".

Otro de los puntos propuestos que más sorprendió es el de elevar la edad mínima para el matrimonio a 16 años, ya que según el Derecho Canónico la edad mínima de las mujeres para casarse es actualmente de 14 años y de 16 para los hombres.

Se propone crear "centros de escucha, compuestos por personas capacitadas y expertas, donde se ejerce un primer discernimiento de los casos de las presuntas víctimas".

"Implementar procedimientos compartidos para el examen de las denuncias, la protección de las víctimas y el derecho de defensa del acusado", se lee.

También se pide "informar a las autoridades civiles y las autoridades eclesiásticas superiores de conformidad con las normas civiles y canónicas".

 

Acusaciones. 

Otros puntos son "establecer protocolos específicos para la gestión de las acusaciones contra los obispos" y cursos de formación continua para "obispos, superiores religiosos, clérigos y trabajadores pastorales".

Se insta entre estos puntos de reflexión a consolidar la colaboración con todas las personas de buena voluntad y con los operadores de los medios de comunicación para reconocer y discernir los casos reales de los falsos.

Al tiempo, también se especifica la necesidad de garantizar en las investigaciones la presunción de inocencia "hasta la prueba de la culpabilidad del acusado".

El papa Francisco ha indicado que lo que se espera de la Iglesia no es solo condenar los abusos de sus clérigos, sino "medidas concretas y efectivas" para erradicarlos, durante su discurso al inicio de la reunión para la protección de menores que se celebrará hasta el domingo en el Vaticano.

 

Proporcionalidad del castigo.

Una de estas propuestas "concretas" es garantizar "la proporcionalidad del castigo con respecto al delito cometido", es decir que "los sacerdotes y obispos culpables de abuso sexual a menores tienen que ser expulsados de sus cargos".

También se propone "realizar una evaluación psicológica a cargo de expertos calificados y acreditados para los candidatos al sacerdocio y la vida consagrada".

"Formular códigos de conducta obligatorios para todos los clérigos, religiosos, personal de servicio y voluntarios, para delinear los límites apropiados en las relaciones personales", se lee entre las propuestas.

Asimismo, la necesidad de informar a todos los miembros de la Iglesia sobre "cómo reconocer los signos de abuso y cómo reportar sospechas de abuso sexual".