Soplan vientos de magia

M.L.
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La XII edición de Magiávila tuvo lugar en la jornada del sábado entre fuertes vientos, lo que no evitó que numerosos vecinos acudieran a los talleres y galas preparados para un día repleto de magia e ilusión

Soplan vientos de magia - Foto: Ana I. Ramirez

Cuando uno piensa en magia, se imagina humor, ilusión, grandes trucos que dejan con la boca abierta e incluso peligros imposibles de descifrar. Sin embargo, en el taller de magia que tuvo lugar el sábado por la mañana en el hall principal del Lienzo Norte, dentro de la decimosegunda edición de ‘Magiávila’, lo primero que resaltaba era el caos. Normal, si tenemos en cuenta que alrededor de 60 niños se congregaron allí para atender e intentar imitar los trucos del mago Alfonso V.

La jornada de ayer fue el día elegido para llevar a cabo los actos de ‘Magiávila’, que incluían un taller matutino de magia, a cargo del susodicho Alfonso V, para dar paso después a un taller de globoflexia, conducido por el propio mago y por su ayudante, Nuria. Finalmente, por la tarde, tuvo lugar la gala familiar, también en el Lienzo, que hizo de la ilusión de lo inexplicable un entretenimiento para la ventosa tarde otoñal del sábado.

El taller de magia comenzó sobre las 12 del mediodía en la sala de recepción del Lienzo. Dos mesas largas se situaron una frente a la otra, pegadas al ventanal por el que se puede contemplar el edificio de la Universidad Católica –no llovía, pero había un arcoíris, ¿sería cosa de los magos?–, en posición para contemplar a Alfonso V, que, con la ayuda de su ayudante Nuria, su maleta y un micrófono, explicó trucos sencillos para que el mayoritario público infantil pudiera imitarlos y llevarlos ellos mismo a cabo.

Entre los ‘hechizos’ que desarrolló se encontraba, por ejemplo, el truco de las habichuelas. Para hacerlo solo eran necesarias cinco pelotitas dispuestas en hilera. Los niños debían cogerlas de manera alterna con sus manos, empezando por el extremo derecho. Una vez hecho esto, debían depositarlas de nuevo como estaban al inicio y repetir la operación. Sin embargo, al devolverlas a su posición inicial, tras la segunda recogida, de repente aparecía siete pelotas en vez de cinco.

Tras esta actividad, tuvo lugar el taller de globoflexia. Con un mural de fondo lleno de globos con diferentes figuras –Mickey Mouse, Spiderman, Piolín...–, entre Nuria y Alfonso explicaron cómo se realizan figuras con estos artilugios. Desde lo más simple, como es hinchar un globo, ambos fueron explicando a los chavales cómo hacer aros, espadas o flores.

Finalmente, tuvo lugar, sobre las 20,30 de la tarde, la Gala familiar, organizada por el mago Montty y presentada por el Mago Merlín Siglo 21, que inició el show con un truco humorístico de pañuelos para el que contó con un niño. Con un público no muy numeroso, pero entregado, las actuaciones se sucedieron con éxito. La pareja femenina ‘Dos de magas’, con un show cargado de mentalismo y humor, dio comienzo al acto, sacando para ello también a gente del público. Las siguió Alfonso Magic, quien deleitó al respetable con un espectáculo lleno de ilusión, para dejar después espacio al mago Albert, que se metió al público en el bolsillo con un espectáculo que involucraba fuertemente a los espectadores.

Para finalizar el espectáculo el Mago Pinilla puso en práctica unos ejercicios de ilusionismo indescifrables. Un espectáculo familiar que se hizo disfrutar.