La Junta defiende a la directora de la residencia de mayores

J.M.M.
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El delegado territorial, ante las críticas de FSP-UGT, asegura que las jubilaciones «están perfectamente reguladadas» y «no obedecen en ningún caso a criterios de discrecionalidad»

El delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila, José Francisco Hernández Herrero, defendió la labor de la directora de la residencia de mayores de la Junta, a raíz de las críticas efectuadas por el secretario general de FSP-UGT en Ávila, y aseguró que «ha actuado con eficacia, con buena fe y con transparencia». No obstante, Hernández Herrero mostró la disposición de la Junta de Castilla y León, «y también de la dirección de la residencia, a atender todas las sugerencias, sobre todo con el objetivo de mejorar la calidad asistencial de los residentes de la residencia de mayores de la Junta en Ávila».
Hernández Herrero insistió en que «la información que se ha facilitado tanto al comité de empresa como a los sindicatos con representación en la plantilla de la residencia es una información que se suministra con total generosidad, con toda transparencia, con toda claridad, con toda suerte de argumentos y documentos por parte de la directora, dentro del ámbito competencial de sus funciones y de sus potestades de organización del centro».
De igual modo, quiso aclarar, en cuanto al tema de las jubilaciones, que «hay algunas cuestiones que están perfectamente reguladas tanto en normativa como en las circulares informativas de la Junta, como es el caso de la jubilación parcial. Son decisiones motivadas y que no obedecen en ningún caso a ningún tipo de discrecionalidad, de hecho son informes que no son vinculantes, y que obedecen al buen funcionamiento del centro y a darle una continuidad a esos servicios públicos que tiene que prestar la Junta, y en concreto la residencia», remarcó.
Por lo que se refiere a las obras ejecutadas, Hernández Herrero apuntó, en primer lugar, «que no responden los importes en ningún caso a lo que se afirmado, no son 50.000 euros», y también aseguró que esas obras no han consistido solo en «dos cocinas». Así afirmó que «son obras de adaptación, de mejora de los espacios existentes, pensando en los residentes, y también en los propios trabajadores, mejorando el clima laboral y la calidad de la atención a los residentes». En este sentido, continuó explicando que «son obras que se conocían, no son dos cocinas, es la adaptación de determinados espacios que persiguen tener más capacidad también, como las zonas comunes y los propios comedores, y también se han habilitado zonas de descanso». De igual modo, recalcó que «no hay compra de material de segunda mano, ni usado, hay la reutilización de muebles que estaban en otro sitio».
Finalmente, quiso «dejar claro» que desde la dirección del centro «siempre se está dispuesto a escuchar a todos, a residentes, a trabajadores, a familiares, a organizaciones sindicales, que quieran trasladar propuestas para mejorar el servicio que se presta en el centro, atendiendo a todo lo que sea compable con la normativa y con la filosofía de atención que se quiera prestar en la residencia».