Las plataformas antiminas alertan de sus peligros

M.L.
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El acto 'Ávila: el triángulo del feldespato' abundó en las consecuencias para el medio rural y el medio ambiente de las minas

Las plataformas antiminas alertan de sus peligros - Foto: Ana I. Ramirez

El edificio del Episcopio acogió en la tarde del sábado una mesa redonda organizada por las plataformas ciudadanas ‘No a la mina en la Sierra de Yemas’ y ‘No a la mina en el Valle del Corneja’ con el nombre de ‘Ávila: el triángulo del feldespato’, que contó con las intervenciones de la profesora titular de Antropología social en la UNED, Beatriz Pérez, y el investigador de la USAL-UNED, Jorge de Dios.

Beatriz Pérez, especialista en pueblos indígenas de América Latina, ya conoce las consecuencias que acarrea la minería a cielo abierto en el mundo rural porque lo ha visto en América. Allí vienen experimentando este problema desde los años 90. Llegan las empresas mineras y «se aprovechan de zonas previamente vulnerabilizadas para entrar a buscar recursos», causando entre la población «desempleo aumento de la marginación social y de la pobreza, impactos para la salud, impactos irreparables para el medio ambiente...», afirma Pérez, a quien preocupa la cantidad de expedientes mineros –«más de 200»– que se están abriendo en el oeste de la península.

Asimismo, Pérez ha criticado el papel de las administraciones públicas. «Ahora se ha cerrado el expediente de la mina de Yemas, y el delegado territorial de la Junta dice que la razón por la que se ha cerrado es una razón técnica, pero no habla del impacto que supondría a Ávila y pueblos en términos de daños al río y acuíferos» ha criticado. En su opinión, las administraciones deben «generar políticas de desarrollo reales que además fueran participadas por la población, que es la que sabe lo que tiene el territorio y lo que puede dar de sí».

De Dios, por su parte ha explicado que el triángulo del feldespato «es una figura imaginaria hecha con los tres proyectos mineros de la provincia, el de la Sierra de Yemas, el de la Sierra de Ávila y el del valle del Corneja» y ha relacionado en su intervención la despoblación con «la esquilmación de los recursos naturales». Asimismo, ha criticado que «multinacionales que nunca han operado en el territorio hoy se interesen por sus recursos» impactando así en la contaminación, la salud y las economías locales, «destruyendo su tejido socioeconómico», y ha lanzado un dardo a las «élites políticas» por su «connivencia con las élites económicas», ya que «abandonan los territorios a su suerte en unas lógicas de mercado global».