Cáritas clausura su Campus Urbano de Verano

Víctor Martín
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Más de dos centenares de niños de entre 6 y 14 años han podido disfrutar este año de las actividades que se han llevado a cabo gracias a voluntarios y a la entidad sin ánimo de lucro

Cáritas clausura su Campus Urbano de Verano

La II edición del Campus Urbano de Verano organizado por Cáritas Diocesana de Ávila, dentro de su programa de infancia, juventud y familia, cierra sus puertas con la vista ya puesta en la edición del año 2020.
Unos 200 niños de edades comprendidas entre los 6 y los 14 años han disfrutado de esta actividad veraniega que hacen posible los voluntarios que colaboran con Cáritas, para hacer posible el programa de actividades que realizan para hacer más llevadero el periodo estival a los más pequeños.
Entre los principales propósitos que se han intentado alcanzar mediante esta segunda edición del Campus Urbano de Verano, añadido a promover una educación canalizada a través de la actividad lúdica, se encuentra la idea de fomentar entre los niños participantes, la necesidad de una alimentación equilibrada y saludable, además de sentar las bases de unos hábitos de higiene mediante las prácticas de técnicas y la utilización de herramientas en el marco de acción social  de Cáritas, «para trabajar la comunidad, la participación y la integración», recalca el coordinador del programa, Quintín García.
Para llevar a cabo este programa, se ha diseñado un extenso organigrama de actividades, que se ha llevado a cabo de lunes a viernes, de 8,30 a 14,30 horas, con el objetivo claro de facilitar la conciliación familiar. Los miércoles, de forma extraordinaria, el horario de actividades se alargaba hasta las 18,00 horas, debido a los ejercicios realizados en las piscinas municipales.
Unos 200 menores, muchos de ellos habituales en este programa de infancia juventud y familia, de entre 6 y 14 años, y diferentes nacionalidades y situaciones sociales, han podido disfrutar de una propuesta, que desde la organización catalogan de ya consolidada, con fines de aportar una serie de valores, en las parcelas educativa, lúdica y deportiva, en unas fechas que también fomentan la convivencia con los demás niños, en un ambiente que combina la diversión y la formación dentro de un clima que enriquece a la vez que educa.
El Campus Urbano, que se ha desarrollado durante 6 semanas, ha contado en esta edición con 2 educadores, 2 monitores de tiempo libre en periodo de prácticas, y 12 voluntarios que provenían del grupo de voluntariado joven, que a través del refuerzo escolar, además de juegos, dinámicas y talleres, han desarrollado las distintas actividades culturales de esta edición de 2019.