La temporada se decide en Almazán

A.S.G.
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Las dos derrotas consecutivas ante el Tordesillas y el Salamanca B, pero en especial las malas sensaciones, hacen mella en el Real Ávila. En el club reconocen que no ganar en La Arboleda sería el adiós al objetivo del playoff

La temporada se decide en Almazán - Foto: David Castro

A.S.G. / Ávila
El varapalo era evidente. Nadie, ni dentro ni fuera del Real Ávila, esperaba la derrota de los encarnados ante un Salamanca B de circunstancias pero que supo hacer de su contundencia y eficacia en el área rival la tabla de salvación ante un Real Ávila que, de nuevo, recuperó los ‘malos vicios’ de una temporada en la que se pensaban olvidados. Regresaron en Tordesillas, pero se confiaba en el Adolfo Suárez como el lugar donde recuperar el impulso. Y sin embargo el resultado no acompañó. El equipo de las cuatro victorias consecutivas o el empate ante la Arandina desapareció de un plumazo. Le faltó la chispa, el juego y en especial la efectividad. Viene de lejos. En tres partidos, un gol. Demasiado poco cuando tus rivales te proponen un duelo al KO. Yal borde del KOestá un equipo que sabe que se la juega la próxima semana en Almazán.    
Duele decirlo, pero la realidad del Real Ávila es que La Arboleda puede decidir, en un mes de diciembre, si la temporada ha terminado para los encarnados. «Oganas en Almazán o se tira otro año» dicen de puertas hacia adentro en el Adolfo Suárez, donde preocupa, al primero su entrenador, la imagen de los suyos. Aún queda demasiado cerca una pretemporada en la que los encarnados llegaron a ilusionar. Por fichajes y por juego, como el que se vio ante el Unionistas. Tan cerca y tan lejos.Porque de aquel equipo que este domingo caía en casa ante el Salamanca B, pocas cosas semejantes salvo los nombres de los protagonistas.
El equipo «ha involucionado» decía con claridad el propio JonathanPrado, que reconocía las «malas sensaciones».Y el palentino quiso ser muy claro desde la misma rueda de prensa posterior al duelo sobre la necesidad de hacer de esta derrota una ‘virtud’. «Si esta derrota se convierte en un lastre, estamos jodidos» comentaba ante la necesidad y la obligación de que sirva de «reacción» para los suyos, porque «el día que fallas en casa estás obligado a ganar fuera».
Y aunque desde el cuerpo técnico se prefiere no valorar la situación del equipo en la tabla, la realidad es que los ocho puntos de distancia con el cuarto clasificado, el Numancia B, son preocupantes. Once, si se perdiera en el Almazán y ganara el Numancia B en El Helmántico. Por delante el equipo del Adolfo Suárez tiene dos finales. Porque si este sábado viaja a Almazán, a nadie se le olvida que el domingo 29 de diciembre la Gimnástica Segoviana visita el Adolfo Suárez. Dos partidos para saber si el Real Ávila se despide de algo más que del año 2019 en apenas 15 días.