Sanidad, empleo y residencias, ejes del pacto de Comunidad

SPC
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Fernández Mañueco y Luis Tudanca anuncian la creación de un grupo de trabajo para la negociación de un acuerdo, al que pretenden sumar a los grupos parlamentarios, a las entidades locales y al Diálogo Social

El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, recibió en su despacho al secretario autonómico del PSOE, Luis Tudanca. - Foto: Ical

El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, y el secretario autonómico del PSOE, Luis Tudanca, acordaron ayer la creación de un grupo de trabajar para avanzar «de modo decidido» en un pacto de Comunidad con un documento que recoja medidas concretas en cinco ejes básicos como la sanidad; la recuperación económica y el empleo; la protección social y los servicios sociales; el funcionamiento de los servicios públicos y la financiación de la Comunidad, tanto con los fondos que provienen del Estado como los procedentes de la Unión Europea.
El consejero de la Presidencia, Ángel Ibáñez, informó de un encuentro que duró cerca de una hora y se desarrolló en un clima de «absoluta» cordialidad y entendimiento. Asimismo, explicó que ambos dirigentes asumieron que la voluntad de acuerdo «debe primar» entre el Ejecutivo regional y el principal partido de la oposición. «La situación que hoy vivimos en Castilla y León requiere de altura de miras y voluntad de acuerdo y entendimiento», precisó.
Preguntado por la ausencia del presidente de la Junta y Tudanca para valorar el encuentro, Ibañez subrayó que habrá una comparecencia conjunta cuando se cierre el acuerdo. En cuanto a los integrantes del grupo de trabajo, por parte de la Junta, habrá representantes al «máximo nivel» de las consejerías involucradas en las cinco áreas aunque el consejero apuntó desconocer quiénes serán los elegidos por parte del Partido Socialista.
En cambio, el líder de la oposición, Luis Tudanca, sí que compareció ante los medios para ofrecer «unidad, lealtad y acuerdo» y reivindicar celeridad en cerrar un pacto para la reconstrucción, en el que planteará  lo mismo que si gobernase y lo hace con una visión pragmática. «Tiene que ser un acuerdo útil y ambicioso», aseguró el socialista, quien reconoció que de momento están «bien marcadas» las líneas de trabajo y las prioridades.
Ibáñez remarcó también que ambas partes coincidieron en la necesidad de dar participación al resto de grupos parlamentarios, así como a los agentes sociales y económicos integrantes del Diálogo Social. Asimismo se contará con los representantes municipales, para lo que se convocará la próxima semana la Conferencia de Alcaldes y Presidencias de Diputación con el objetivo de explicar el proceso de desescalada que se va a llevar en la región y abordar la colaboración de la administración autonómica con las entidades locales en servicios sociales, según informa Ical.
El consejero recordó que la reunión con Tudanca se enmarca en el ofrecimiento del presidente de la Junta durante su comparecencia en las Cortes el pasado 24 de abril «con el objetivo de afrontar con éxito el importante desafío que tenemos por delante» para la recuperación económica, del empleo y amplios niveles de cohesión social. También, precisó que este gran acuerdo tiene voluntad de integrar todas las aportaciones de la sociedad, canalizadas a través de entidades sectoriales.
Eficacia y diligencia.

Por otro lado, el portavoz socialista, Luis Tudanca, explicó en su comparecencia ante los medios que habrá medidas que deban aplicarse de inmediato y otras más a medio y largo plazo, dentro de un plan para el que todavía no se ha marcado presupuesto y al que reclama iniciativas prácticas sin demora y una financiación suficiente para adherirse a él. «Me hubiera gustado que la Junta fuera más eficaz y diligente, tanto desde el punto de vista social como económico. Este acuerdo no debe demorarse ni un segundo y tiene que forjarse en cuestión de semanas; que haya medidas prácticas en cuestión de semanas», aseguró.
Para Tudanca, las circunstancias actuales «hacen más necesario que nunca llegar a acuerdos para sumar, para vencer la desconfianza natural entre diferentes y construir». Considera que el crítico momento actual supone también «una oportunidad para ofrecer esperanza a la gente, para construir la Castilla y León que merecemos y necesitamos. Yo me voy a dejar la piel para que este acuerdo fragüe. Veremos a ver si somos capaces de que esto llegue a buen puerto».
El líder socialista contrapone esa voluntad de colaboración con la actitud que reprocha al líder nacional del PP, Pablo Casado. A su juicio, Castilla y León puede ser ejemplar mientras «Casado y la extrema derecha, que le ha contaminado” impedirían que acuerdos como el que se fragua en la Comunidad se trasladen al ámbito estatal».