Un pueblo indignado

B.M
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Vecinos de Pedro Bernardo se concentraron en la localidad para manifestar su «indignación por el desamparo y abandono institucional» que a su juicio sufrieron en el incendio y piden «responsabilidades políticas»

Un pueblo indignado

Los vecinos de Pedro Bernardo se sienten indignados por lo que para ellos es un «abandono institucional» respecto al fuego que comenzó el pasado viernes en Gavilanes y que llegó a su municipio. Para hacer visible esta indignación buena parte de los vecinos que están estos días en la localidad, e incluso gente que acudió explícitamente para ello, organizaron una concentración para mostrar su malestar y pedir «responsabilidades políticas».
Según explican desde la localidad todo se decidió muy rápido, a primera hora de la mañana para a las 13,00 horas estar preparados para leer un manifiesto. En este caso esta lectura corrió a cargo de Isabel García Zarco que se convirtió en la voz de sus vecinos.
En el manifiesto se critica tanto lo que para ellos fue ese abandono a la vez que se piden planes adecuados y más agentes forestales y lo hacen con una petición que llega desde «las asociaciones, clubs deportivos, vecinos y voluntarios de Pedro Bernardo».
Todos ellos, indicaba el manifiesto, acudieron a la concentración para dejar clara «su indignación por el desamparo y abandono institucional sufrido a consecuencia del incendio iniciado en Gavilanes» y que en el momento de la lectura continuaba activo. Añadieron que «somos la única Comunidad Autónoma que no ha contratado a los medios de extinción autonómica antes del 1 de julio, a pesar de las advertencias de la ola de calor en toda España y con su consecuente alto riesgo de incendios forestales, como sí han hecho otras comunidades». Y esto lleva, señalan, a que se encuentran «ante una situación de abandono con cortafuegos inoperativos y un mantenimiento nulo».
Por ello insistieron en que los trabajos de limpieza y adecuación del monte deben ser una actuación anual porque «los incendios se apagan en invierno». Así que pidieron «planes adecuados de reforestación efectivos y reales con especies autóctonas» y criticaron que haya unas «políticas que no valoran el conocimiento inestimable de la gente del pueblo, que son los que conocen el monte y su perímetro», impidiendo «a los voluntarios acceder a la zona para ayudar en lo posible a los medios de extinción externos». Además se refirieron a que se cuenta «con una falta de agentes forestales» por lo que piden responsabilidades políticas «por toda esta incompetencia» y concluyen diciendo que no quieren «que vuelva a ocurrir».