El autor de la foto del lobo muerto no vio signos de disparo

M.E
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En la segunda sesión del juicio por el supuesto abatimiento de un lobo, que se suspendió a la espera de que comparezca el último testigo, varios participantes en la montería reconocen que hubo comentarios sobre el tema y vieron arrastrar un animal

El autor de la foto del lobo muerto no vio signos de disparo

El juicio por la muerte de un lobo en una montería celebrada el 29 de noviembre de 2015 en una finca del término municipal de Tornadizos, el primero que se celebra de estas características en España, quedó suspendido este viernes después de sus dos primeras sesiones a la espera de que declare el último testigo que falta por hacerlo y al que no se quiso renunciar, uno de los participantes en la montería y que no pudo acudir esta semana por enfermedad. Para conocer las conclusiones de las dos partes, acusación particular y defensa, habrá que esperar, por tanto, a que se efectúe un nuevo señalamiento, para el cual todavía no hay fecha y que en todo caso se celebraría dentro del plazo de 30 días que marca la ley.
Entre las declaraciones más esperadas de la jornada de ayer, al no haberse hallado ningún cadáver de lobo, se encontró la del autor de la fotografía de un lobo muerto realizada durante la montería, quien aunque reconoció que el lugar donde tomó la imagen era «posiblemente» el mismo sitio que donde se hallaron los restos biológicos, no pudo acreditar que el cuerpo tuviera disparos ni que la sangre fuera reciente. 
La acusación particular está ejercida por la Junta de Castilla y León, Ecologistas en Acción y las asociaciones Lobo Marley y Anadel –la fiscalía está presente en defensa de los intereses legítimos de la legalidad–, organizaciones que piden para los dos acusados, dos cazadores que se encontraban en el puesto número 15 de la citada montería, dos años de cárcel y para uno de ellos otro año de privación de libertad adicional por tenencia ilícita de armas. Además, se reclama una indemnización superior a los 9.400 euros, que es la cantidad en la que la Junta de Castilla y León ha valorado el supuesto ejemplar de lobo abatido a partir de la normativa existente.
La segunda sesión de la vista, que se celebra en el Juzgado de Lo Penal de Ávila, dejó la declaración de una docena de personas, entre los participantes en la montería, dos agentes de la Guardia Civil que prestaron apoyo técnico para extraer del teléfono móvil la fotografía del lobo muerto, el funcionario de la Junta que redactó el informe de valoración, un celador de medio ambiente que recibió una llamada anónima en la que le dijeron que en esa montería «habían abatido lobos» y los peritos de la Unidad de Criminalística de la Guardia Civil que realizaron el informe sobre los restos biológicos hallados.