Las peticiones de ayuda a Cáritas se disparan un 80%

I.Camarero Jiménez
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Con motivo del Día de la Caridad que se celebra este domingo 14 de junio, la entidad hizo balance de un 2019 en el que atendieron a casi 3.200 personas entre sus diferentes programas de acción

Las peticiones de ayuda a Cáritas se disparan un 80%

Este domingo 14 de junio se celebra el Día del Corpus y también el de  la Caridad y precisamente por ese motivo desde Cáritas Diocesana en Ávila han querido hacer balance de sus acciones durante el año 2019 y también adelantar parte de las que se están llevado a cabo en un 2020, sin duda condicionado por una pandemia que ha hecho más necesario que nunca el trabajo de esta entidad. De hecho perciben un incremento del 80% en la demanda de auxilio por parte de las personas necesitadas con respecto a la primera parte del año 2019. Las previsiones «no son nada halagüeñas» pues sólo en lo que va de año se ha atendido a 877 personas que es ese 80% más. Además si en un principio alimentos y medicina era lo que más se demandó con la crisis de la covid-19, el retraso en el pago de ERTEs y la pérdida de empleo hace que se pida en mayor medida ayuda para el pago de alquileres y suministros, explicaba María Estévez, responsable del programa de Atención Primaria y quien es por tanto  la persona que está a la «puerta de entrada» para acceder a las diferentes líneas de ayuda de Cáritas.
Estévez, no estuvo sola en una rueda de prensa, la primera presencial convocada por el Obispado, ya que se estrenaba en el cargo el nuevo delegado episcopal de Cáritas Diocesana en Ávila, Antonio Luis Nicolás (nombrado hace escasamente un mes)y quien ponía cifra global a la ayuda de Cáritas durante 2019. Contabilizaba en 3.136 las personas atendidas el año pasado y recordaba que no se trata de un número, pues esos números tienen rostros y se les ha podido ayudar «gracias a la confianza y a la solidaridad de los abulenses». Se referían tanto a particulares, como a empresas, tanto a donaciones en metálico, como en alimentos, en especie.
Ahondando en las ayudas, la línea que conlleva mayor número de usuarios, 1.489, es la que se refiere a  la acogida y asistencia a las personas, «nuestro buque insignia» y ha supuesto en recursos económicos un desembolso de casi un cuarto de millón de euros, 247.000 para ser exactos.
El programa de empleo y economía solidaria ha tenido que salir en ayuda de otras 446 personas y en lo que respecta a Juventud e Infancia se ha tendido la mano a 375 personas más. Personas sin hogar que acudieron a Cáritas fueron 357 y en el Centro de Atención a Drogodependientes (CAD ) fueron otras 456 personas. Para cerrar el círculo la atención a reclusos, en este caso fueron 13 personas privadas de libertad las atendidas por Cáritas Diocesana. En total esas casi 3.200 personas y un desembolso económico cercano al 1,1 millón de euros (1.088.453 euros).
Precisamente por que son muchos los necesitados de ayuda, muchos los recursos y varias las entidades que las prestan pedía el delegado episcopal «unidad de acción» entre Cruz Roja, Banco de Alimentos, Cáritas, Ayuntamiento, entre otros, para ser «más eficaces en la gestión de los recursos, pero también para evitar la picaresca» que a veces aflora.
Estévez por su parte y como responsable del programa de Atención Primaria hizo para los medios de comunicación una radiografía de las personas que acuden a ellos para pedir ayuda. En ese sentido ponía de manifiesto que la Atención Primaria es la forma de entrar en Cáritas pero luego la atención es transversal. Se trata en cualquier caso de «estabilizar y satisfacer las necesidades básicas» de aquellos que les piden ayuda. Lo primero son alimentos, productos frescos, medicinas, ropa, higiene, pero también ayuda al pago de alquileres y suministros, algo que a medida que ha avanzado la pandemia (esto último) se ha ido demandando en mayor medida. En este sentido decía «hemos realizado 9.100 intervenciones» para esas 1.489 personas de las que hablábamos al principio.
En primer lugar quienes acuden en mayor número son familias con hijos y seguido muy de cerca por familias monoparentales con hijos. La crisis económica antes y durante la pandemia tampoco entiende de nacionalidad pues al 50% son familias españolas y el 50% restante son extracomunitarias con mayor prevalencia de personas y familias de Latinoamérica.
Ponía en valor por cuantiosas las 927 personas que han hecho uso del Economato de Cáritas durante 2019 y que son un 30% más que en 2018.
También explicaba Estévez que desde septiembre de 2019 está en marcha el nuevo ropero de la entidad que ha dado servicio a 280 familias y que se ubica en la calle Cardeñosa.
Una de las dificultades que se están encontrando, desgranaba tiene que ver con aquellas personas que están en nuestra provincia en situación irregular lo que les impide en mayor medida acceder a un empleo, a ayudas y que en ocasiones hace aflorar  ese empleo sumergido y la mendicidad. Esas cifras han ido a más, a mucho más dado que si en 2017 se atendió a 8 personas, un año después ya eran 37 y en 2019 han sido, 116.
También han acudido en ayuda de las personas que solicitaban protección internacional hasta en 203 ocasiones.
El delegado episcopal de Cáritas quiso ensalzar la labor de los abulenses y la solidaridad para ayudar a esta entidad a hacer su trabajo en materia de ayuda y recordó esos eslóganes que marcaron el inicio de la crisis de la covid-19, ese «el poder de cada persona» y el «cada gesto cuenta» que permite a esta causa sumar para socorrer a quien lo necesita porque «como Iglesia tenemos el reto de acompañar y compartir cuidando la fragilidad y cultivando la solidaridad emergente». Ésa «es nuestra misión» y comprometió el trabajo y el esfuerzo del nuevo equipo al frente de Cáritas.